2 de noviembre 2009 - 00:00

Cuestionan a gasífera por el canje de deuda

Antonio Pronsato
Antonio Pronsato
Un duro informe que cuestiona la viabilidad de la reestructuración financiera que está realizando Transportadora de Gas del Norte (TGN) emitió el interventor en la empresa, Roberto Pons, que fue nombrado en diciembre pasado por el Enargas, presidido por Antonio Pronsato.

El informe indicó que «cabe dudar que TGN tenga asegurado el concepto de empresa en marcha y que disponga de suficiente control para asegurar una prestación sin sobresaltos de las obligaciones de la licencia de transporte que le ha sido otorgada».

Esta sentencia podría significar que el Gobierno analiza rescindirle la concesión a TGN, al mismo tiempo que sería una velada advertencia para otras empresas gasíferas que podrían declarar también no estar en condiciones de afrontar sus obligaciones.

La intervención en TGN aseguró que las proyecciones financieras utilizadas por la compañía para la reestructuración ofrecida, «requiere que le sea otorgado tanto el aumento de tarifas del 20% negociado con la UNIREN (unidad de renegociación de contratos) retroactivo a octubre de 2008, como un nuevo aumento tarifario del 20% a partir de 2012».

De esta forma, la propia intervención abre un interrogante sobre la aplicación del ajuste de tarifas, aunque esta empresa, como la mayoría de las privatizadas de gas, tiene las tarifas congeladas desde 2000.

Dependencia

El informe añadió que «no existen proyecciones de aumento de mantenimiento capitalizable ni de incorporación de bienes de uso, por lo que la prestación del servicio público dependerá del actual sistema de gasoductos, sin margen para restablecer potenciales caídas de su integridad, seguridad y confiabilidad».

También expresó que las proyecciones sobre las que TGN realizó la oferta de reestructuración «requieren la gestión exitosa de una recuperación de los contratos de exportación que, según la propia estimación de la compañía, dejarán de percibirse a partir de 2010, además de los ya caídos hasta la fecha».

El informe destacó que «es altamente probable que en 2016, la empresa tenga que declarar un nuevo default o quizás antes, o al menos, iniciar un nuevo proceso de reestructuración».

Sin embargo, llamativamente, el interventor en TGN también aseguró que «la empresa disponía de saldos disponibles suficientes para cubrir sus vencimientos en diciembre de 2008», cuando declaró que no iba a pagar las obligaciones que vencían el 30 de ese mes, situación que a la vez derivó en la intervención por parte del Enargas que todavía prosigue.

Fondos

«La empresa no sólo disponía de fondos suficientes para hacer frente a los vencimientos de diciembre de 2008, sino que éstos, más el flujo de fondos esperados por sus ventas, neto de sus costos, permitían cubrir los vencimientos de todo 2009», indicó el informe.

Por su parte, TGN consideró que el análisis hecho por la intervención se basa «en premisas inexactas e infundadas» e incurre en «inconsistencias manifiestas». La compañía destacó que «el informe soslaya que las tarifas domésticas de TGN se mantienen congeladas desde hace más de 10 años, y que ésa es la causa principal del desequilibrio financiero».

La propuesta de TGN para reestructurar la deuda por u$s 348 millones obtuvo la aceptación del 87%, y el voto en contra de la ANSES, que tiene obligaciones negociables que heredó de las AFJP. En este momento, la propuesta de reestructuración está en trámite de homologación judicial.

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