«Shen Yun Performing Arts». Dir.: Vina Lee. Coreog.: M. Ren, Y. Chen y Y. Cao. Mus.: R. Chen, M. Xuan y Y. Lin. (Auditorio de Belgrano. Del 16 al 18/7, funciones en Córdoba).
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La primera visita a nuestro país de «Shen Yun Performing Arts», proveniente de los Estados Unidos, nos acerca a la gran tradición cultural china a través de expresiones que incluyen a la danza clásica china y las de gran aliento étnico. Su directora, Vina Lee declara que la mayoría de los miembros de la compañía practica una forma de autocultivación llamada Falung Gong o Falun Dafa. Es decir, que la preparación técnica de los artistas también pasa por una práctica filosófica-mística, para manifestar la sustancia y el espíritu de la cultura clásica china premoderna. Además, el contenido de algunos de los 20 cuadros del espectáculo sugieren una actitud disidente con respecto a la China actual practicada por chinos asilados en los Estados Unidos.
La mayoría de las escenas son coreográficas pero también se incluyen algunas de carácter musical con la participación de los tenores Guimin Guan y Tian Ge, la soprano Min Jiang y de la solista de erhu (suerte de violín chino de dos cuerdas), Yinfen Lin, acompañados por una pianista. El resto de la música se escucha grabada. Lo curioso de ésta es que suena perfectamente occidental con algunos elementos exóticos inspirados seguramente en la música tradicional china. Un poco al estilo de los grandes compositores chino-norteamericanos ambientando historias orientales, siempre recurriendo a las bellas melodías que no son más que un híbrido de las dos culturas.
Las coreografías de «Shen Yun» se inspiran, como las de otras compañías internacionales de danza folklórica, en hechos, circunstancias y pequeñas historias del pueblo. También se le dedican sets a la primavera, a la valentía de los guerreros, a la convivencia del hombre de hoy con los personajes mitológicos y los dioses del pasado chino y algunas secuencias, maniqueas, acerca de la maldad de los comunistas y la bondad y pureza de los que no lo son, ambientadas en la actualidad en cuadros como «Dignidad y compasión» o «El cielo nos espera a pesar de la persecución» que aboga por la libertad de culto.
Cada uno de los cuadros es explicado por dos simpáticos presentadores, en chino y en castellano, por lo que el espectador tiene plena conciencia de lo que pasa en el escenario. El colorido y la riqueza del vestuario junto a un esplendoroso multimedia que proyecta imágenes fijas o en movimiento, la perfección y la simetría de las danzas clásicas y el ímpetu de las guerreras bailadas por un impecable equipo de balarines hacen de «Shen Yun» un espectáculo visualmente deslumbrante.
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