14 de agosto 2009 - 00:00

Cupeiro reconoció el avión, pero no a Jaime

El ex corredor de autos Jorge Cupeiro se presentó ayer a declarar ante el juzgado de Norberto Oyarbide en el marco de la causa que investiga a Ricardo Jaime por presunto enriquecimiento ilícito, y negó todo tipo de vinculación con la compra del avión Lear Jet N786YA, que se le atribuye al ex secretario de Transporte.

El actual empresario fue citado a raíz de una serie de notas periodísticas que lo habían mencionado como la supuesta cara visible de la empresa Elkrest Investment Limited, radicada en las Islas Vírgenes Británicas, que habría aportado u$s 3.483.025 para la operación de compra del avión con matrícula estadounidense, adquirido a fines del año pasado. Cupeiro negó tener todo tipo de vinculación con esta compañía, así como conocer a Jaime. Admitió, sin embargo, que conoce a Manuel Vázquez, señalado como el supuesto responsable de la operación de traslado del Lear Jet de EE.UU. a la Argentina, así como estaría relacionado con la empresa Pegasus SA, que figura como responsable de la compra del avión, por más de u$s 4 millones. El asesor y amigo personal de Jaime, de larga historia radical, intervino además en las frustradas negociaciones del Gobierno por el tren bala, en la órbita del Ministerio de Planificación Federal.

Amistad

El ex corredor también reconoció que había viajado en el avión investigado, así como que es amigo de Carlos Colunga, director de la empresa de taxis aéreos MacAir, que prestó a uno de sus pilotos para traer el Lear Jet de EE.UU. El titular de esta compañía (perteneciente a Franco Macri) deberá presentarse ante Oyarbide por segunda vez el martes próximo, junto al ingeniero que participó en el transporte del avión, Jorge Arbaiza, luego de que sus citaciones fueran postergadas, por la declaración de Cupeiro.

En el juzgado todavía esperan la respuesta de los exhortos enviados al Ministerio de Planificación, requiriendo que se informara sobre todos los asesores y secretarias de Jaime, para también citarlos a declarar.

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