Y allí nos dice, claro y directo como siempre, desde el título de su nota el economista José Siaba Serrate: «Estados Unidos recauda sólo la mitad de lo que gasta...».
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Un bello dato para anotar en el libro de bitácora del mercado. Y, al mismo tiempo, nuestro colega que nos describe diariamente el camino de Wall Street, menciona: que se sigue asistiendo a un «bull market» (acotando, también, que para ello no se precisan «demasiadas razones», tal lo indica el historial). Para tranquilizar a muchos, vale rescatar que el mismo José Siaba Serrate apunta sobre el final que: «Es verdad, por el momento todos los semáforos mantienen luz verde». Y remata con: «Lo que se dice un suelo firme, en un largo y sinuoso camino de cornisa...». Para agregar un condimento de la llamada «economía real», en la misma edición se publicó la noticia sobre el cierre de otros dos bancos -en los Estados Unidos- y suman «23» en el año. Muy poco, para una crisis y para la cantidad de entidades existentes. Por lo que se espera, sin suspenso ya, que «varias docenas más», puedan caer próximamente.
En imaginaria «coctelera bursátil» podríamos verter todo esto y lo que salga. Dependerá del tipo de paladar de cada degustador de nuestro brebaje. Al que, en vez de una aceituna, o rodaja de limón, quisiéramos adornarlo con un extra. Noticia que no tiene nada que ver con mercados, en su origen, pero que se acopla y encaja perfectamente. Es referida a los varios accidentes de cruceros en zona antártica. Y donde la Argentina y Chile, harán una presentación: «Para que los cruceros sean navegados por expertos». Gente de mar, pero preparada para enfrentar los hielos. Que, como se ha podido observar, nada tiene que ver con ser experimentado en mar abierto.
¿Se tiene en el mundo de los mercados, ahora poblados de hielos, gente que tenga pericia en lidiar con tales condiciones? Ya se han visto numerosos «accidentes», en las supuestas soluciones que se vienen ensayando. Y la «economía real» del mundo, no ofrece iguales señales que lo que emana del tal «bull market» que -al parecer- los operadores de Wall Street se han encargado de montar. La nota de Siaba Serrate también menciona que, por ahora, el empapelamiento con títulos de deuda en el Norte no ha llegado al punto de saturación: pero, podría no estar lejos. (La coincidencia es que, en esta semana, se cumplen «97 años» del hundimiento del Titanic: navegado por un inexperto y soberbio.)
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