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Cupones bursátiles
Se hizo evidente que Grecia quedaba apenas como una «muestra gratis» de lo que todos sabían que seguiría. Y así los ministros europeos hablaron de «respaldo a esfuerzos de España y Portugal para adoptar medidas posteriores de saneamiento de sus cuentas públicas...». Además, pidieron «vigilancia sobre todos los mercados de derivados y el rol de agencias calificadoras». Muy divertidos los genios de la reunión, agregaron que era para que «la especulación no se convierta en un deporte». La ministra francesa de Economía tenía que resultar de las más floridas. Y solamente superada por un par sueco, que empleó una figura novelesca: «Estamos viendo comportamientos de manadas de lobos. Si no detenemos a estas manadas, harán pedazos a los países más débiles...».
¿Leyó alguien reprimendas, fuertes amonestaciones a los gobernantes que falsearon cuentas, que hicieron del apalancamiento un deporte, y que se niegan a realizar todo ajuste y -mucho menos- renunciar?
Todo continúa en la senda del «engaño universal», dando la impresión de que nadie está en condiciones de ser severo con sus pares, porque tampoco ellos están seguros sobre sus desvíos administrativos. Entonces, lo mejor es no buscar más culpables que en «los lobos de la especulación», o las calificadoras. Objetivos fáciles, enemigos comunes, sin nombres ni rangos. La verdad sería demasiado «revolucionaria». Y la crisis suma y sigue.

