25 de enero 2012 - 00:00

Cupones bursátiles

Entre los representantes de bonistas que se levantaron -y se fueron- de la mesa de negociación con los griegos, y la rueda del lunes, en la que los índices de Europa fueron los únicos notoriamente positivos (empezando por Atenas, con el 5% de alza), apenas medió un día y medio. Y la voz que corría, repiqueteando en las pantallas y cables era que se veía cercano el acuerdo con Grecia. Ante esto, en toda la región americana solamente cotizaron las dudas y dividiendo las aguas en dos, para el tablero bursátil. Ni el siempre predispuesto ambiente de Wall Street -que no se pierde una, con tal de seguir haciendo imagen-, ni los índices que resultan conectados a los nuestros de manera directa reflejaron tal sensación de acuerdo inmediato. Más bien se movieron todos con pies de plomo, apenas movieron las agujas, o yendo hacia la neutralidad.

Sacó algún partido al Merval, como para afirmarse en el liderazgo de enero y conservando el espectacular porcentaje del 17% de alza. Lo siguió el Bovespa desde lejos, en torno al 10% (pero con gran diferencia sobre los que vienen detrás). Y llegados a la última decena de días de enero, no permanece ningún indicador global bursátil que esté marcando negativo. En el otro extremo del índice de Buenos Aires está el Mexbol, que cierra la nómina de utilidades con apenas el 0,83%. Y en Europa, hasta el lunes, Madrid, que casi no tiene utilidad para mostrar. Así como esto puede hacernos hinchar el pecho, con el riesgo fuera de marco del índice Merval, también trae consigo la exposición más ostensible que los demás y el riesgo de que pueda sobrevenirle un descreme. Pero, en verdad que el epicentro que irá a regir la semana parece estar focalizado en un punto: lo que suceda en Grecia. Aunque es difícil suponer que desagiar los títulos de deuda, o recibir ayuda prometida, los griegos vayan a poder salir del pozo en que han caído. Resultará una especie de agonía económica a la que se le puedan colocar compresas frías, para retardarlo, pero seguramente que la encrucijada se volverá a presentar, una y otra vez. Si bien y por el momento la vacuna contra el pesimismo -que nos refería Siaba Serrate- parece seguir teniendo efecto, nada en el escenario mundial ha dado muestras de cambiar en su fondo como para avalar lo que los mercados están rindiendo. El doble caso de Merval y Bovespa ubica a nuestra zona como la suculenta en hacer diferencias (así como fue de lo peor, en 2011). Enero local se reviste todavía de enerote, como para iniciar el año siendo el mejor de todos. Posición ciertamente... fascinante.

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