6 de febrero 2012 - 00:00

Cupones bursátiles

Un dato acerca de la creación de empleos, en Estados Unidos, que pertenece igualmente a la epidermis de las variables económicas, fue capaz de neutralizar algunas muy preocupantes expresiones de Ben Bernanke -titular de la Fed- del día previo. En especial, la que dio la vuelta al mundo como titular y que refería a: «La dinámica fiscal es insostenible...». Enhebrando, al respecto, otras frases y que contenían el deseo de que la deuda -en relación con el ingreso nacional- «sea al menos estable o que decline con el tiempo...».

Y rematando el conjunto de precisiones de una forma como para inquietar hasta al más calmo. «Sin medidas correctivas del déficit, nuestra trayectoria fiscal puede provocar serias consecuencias económicas...». No se sale bien qué parte no habrán entendido las que fabrican estímulos, para darles vigor a las ruedas bursátiles. Pero palabras como «insostenible», o bien «serias consecuencias», trazaron un escenario muy lejos de ser halagüeño para la economía más importante del mundo. Sin embargo, todo quedó fuera de concurso, privilegiando los «hacedores de imagen» que el dato del empleo había superado las expectativas que se tenían (ellos, los que dicen haber tenido pronóstico inferior al que se difundió).

Si daba para finalizar la faena de lo que aquí llamaríamos como el «tirar pálidas» (cuando se describe una situación con realismo), Bernanke sintetizó el presente de Estados Unidos, más el de Europa, con una simple frase: «Las perspectivas permanecen inciertas...». Encontrarle a este cúmulo de párrafos preocupantes algún flanco positivo no es tarea para gente sensata, común. Solamente hay dos especies capaces de pasarlo a segundo plano y originar aumentos, en los índices de riesgo. Los magos de libros de cuentos y los llamados «analistas» de Wall Street (y comarcas vecinas).

De tal forma, vimos en el comentario sobre la rueda del viernes -y la semana- que el Dow Jones dejó saldo positivo del 1,6%, los europeos se anotaron también en alza (aunque dejando aislada a Atenas, la única en bajar) y siguiendo el viejo consejo de: «Si te dan un limón, hazte una limonada...». Veremos si la insostenible dinámica fiscal, denunciada por la Fed, en algún momento preocupa como debe hacerlo. (O si siguen los «Merlín».)

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