30 de abril 2012 - 00:00

Cupones bursátiles

Se están escribiendo tantas notas sobre Bolsa local, como si la misma gozara de alguna presencia apreciada dentro de la economía, las finanzas, el mercado de capitales de la Argentina. Teniendo que morar el oscuro rincón de las cosas olvidadas, raídas, dejadas de lado: el maltratado sistema accionario alcanza a llenar páginas, primeras planas, donde surgen opinadores desde todo origen: queriendo colocar un grito de alarma. Acerca de cotizaciones y depreciación centrada en el mes cerrado, con su 15% de rebaje, para -a través de ello- focalizar sobre el tema de YPF (que, en verdad, es el verdadero motivo de los que producen tales notas: no la Bolsa en sí misma). Sabe el lector -de sobra- de qué modo hemos tratado tal asunto, como otros anteriores (caso Siderar, por ejemplo) y cuál la posición de esta columna en referencia a medidas tomadas por funcionarios de todos los calibres. Y mucho antes de alarmarnos por la rebaja mensual de abril, las tantas y periódicas veces que hablamos de un mercado sindicado como «fronterizo» y abandonado a su suerte: por quienes podrían instrumentar medidas, para hacerlo revivir.

En síntesis, nada que huela a «oficialismo» se destila en estas líneas diarias. Pero, otra cuestión es ver que se utilice a la Bolsa como vehículo, y hasta proyectil, con la finalidad de retorcer los números estadísticos y que ellos mismos critiquen y acierten, al objetivo buscado: el avance del Gobierno sobre las posiciones de Repsol. Bastante alentador sería que un mercado que se hallara en buscar condiciones generales, tuviera que asumir una zona de depresión temporal, por conducto de algún tipo de acción tomada en el contexto político de una compañía. Pero, no es el caso. Por YPF, sin YPF, al sistema accionario local le ha quedado solamente la «carcaza» (y desde mucho tiempo atrás). Pretender que lo de YPF le ha causado el daño que se llevó su bonanza, es conducir al lector al terreno equivocado.

Y así, de un modo indeseado, la columna -de pronto- toma un tinto de «defender» actuaciones sobre YPF: que, de ninguna forma, hemos intentado. Solamente colocarnos en otra vereda, por oposición a los que se sirven de la Bolsa: para concurrir a otro punto.

Y que, a la gran mayoría, jamás le importará volver sobre el tema bursátil, salvo que lo puedan utilizar otra vez: como vehículo y proyectil. A nuestra Bolsa, como mercado relevante, no la «mató» YPF: sólo le clavó otra astilla, a un cuerpo inerte. Sépase.

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