21 de junio 2012 - 00:00

Cupones bursátiles

En la víspera, feriado para nuestro medio, la columna la dedicamos a comentar lo acontecido durante el martes y -después del intermedio insípido del lunes- el empalme con lo hecho el viernes pasado. Ocasión en la que creímos detectar la señal de otra semana con la vuelta de las manos de los «fantásticos». Y hasta habíamos mencionado -en la columna del lunes- la coincidencia con episodios notables de la primera semana del año, junto con la del pasado mayo, respecto de haberse producido en etapas donde existe un feriado y solamente se trabajan cuatro ruedas locales. Lo que, obviamente, no pasaba de ser una curiosidad, porque nada puede explicar que al tener una rueda menos, esto resulte de alguna utilidad para desatar una actitud. Lo cierto es que, después de tales considerandos, alguien nos llamó para decirnos: «Ustedes levantaron la perdiz, es posible que hoy no pase nada (por el lunes) porque quedará como demasiado cantado...». Y así fue, en la primera fecha la calma, la meseta, resultó el terreno transitado por las variables locales que se plegaron al exterior, casi sin diferencias en precios y cayendo en negocios.

Así se arribó a la rueda del martes y resultó como si después de apretar la tecla «pausa», la demanda volvió para colocar «play» y que la secuencia se uniera con aquello del viernes. Reportando casi el mismo nivel de aumento en el índice, el 3,7% y con volumen bastante similar: antes $ 67 millones, el martes $ 63 millones. Cierto fue, también, que en el exterior se actuó positivamente. Pero en cuanto a contexto interno, datos de nuestra economía y que involucran a sociedades cotizantes, se difundieron malas nuevas. Caso relevante, el descender de cierto calibre en la producción siderúrgica (con el efecto multiplicador que ello significa sobre la rama automotriz o la construcción, dos locomotoras). La Bolsa se evidenció como sumamente entusiasta, con demanda «barriendo» a los vendedores y yendo en busca de un pico de aumento que hizo casi coincidir: máximo y cierre. Partiendo de 2.269 puntos del lunes, derribando el techo de la centena superior y cayendo en los 2.351.

Con la «pausa» del lunes neutra, la unión de viernes con martes aportó más del 7 por ciento de ganancias en el Merval. Y esto aumentó suspenso por ver el remate de hoy y mañana, que podría conformar otra semana con perfiles de los «fantásticos».

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