19 de marzo 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

Las Bolsas y mercados locales se han seguido ensamblando, corridos por la necesidad impuesta por la nueva ley y el tiempo perentorio que se había otorgado para presentar propuestas. Y ciertamente que para los más escépticos -como nosotros- esto ha resultado casi como una asociación "mágica". Sin entrar en detalles, porque habría que recorrer mucha historia y muchos hechos entrecruzados en ella, se puede afirmar que el viejo término sobre "limar asperezas" pocas veces ha sido utilizado de modo tan literal.

Se lo puede denominar acuerdos por conveniencia, pero preferimos remitirlo a los primeros conceptos, necesidad imperiosa y carencia de tiempo. Ya la primera unión, de Bolsa de Comercio y Merval, toda una noticia. Pero mucho más cuando se incorporó el Mercado Abierto Electrónico (MAE) y que representa la operatoria bancaria mayorista, sobre el segmento de bonos. Tras ello, el MATBA, emblema del Mercado de Cereales de Buenos Aires -que, en sus orígenes, actuaba dentro del recinto de la Bolsa de Comercio-, para ir conformando esa "plataforma única", multiproductos y activos, tan disímiles como para que cada uno estuviera actuando por su cuenta, separados de los demás. La teoría y la adecuación al nuevo marco impuesto, ha ido tomando forma de un modo tan acelerado como sorprendente.

Cuestió de fondo

Ahora habrá que aguardar, mientras se esperan otras respuestas, de qué modo se llevará a la práctica y sin perder de vista que el verdadero asunto para nuestro medio no es la cuestión de formas, sino la de fondo. Esto es, que se consiga atraer clientes a los activos, que se complementen entre sí y que la operatoria no deje a unos en posición de debilidad ante los otros.

Desde el atalaya y llevando la vista atrás, no puede ignorarse que las gestiones realizadas y el término de ellas merecen ser ponderadas. Y a sabiendas de que cada participante ha debido ceder porción de su individualidad, con tal de ensamblar con otras entidades (muchas veces separadas bajo el mismo idioma). El ingreso a una nueva historia se ha echado a rodar y aquellas "asperezas" han podido ser esmeriladas para aceptar confluir en la misma dirección. Algo que, colocado dentro de la idiosincrasia, usos y costumbres argentinos, adquiere el valor agregado de dejar los egos de lado. Buena muestra.

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