20 de marzo 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

Chipre se instaló -a pesar de su pequeñez geográfica y su escaso peso en la comunidad- como el gran "responsable" de la baja general de los mercados, que se produjo el lunes. Como antes fue Grecia, después dejada totalmente a un lado, resultó la mejor "excusa" a mano para que aquello, que ya se había perfilado durante el viernes, pudiera ser descargado en un culpable extramuros.

De lo que cabe inferir que si no aparecían las medidas bancarias en Chipre, la semana hubiera arrancado con más avances. Desde el Dow, pasando por los europeos y terminando en el Merval. A pesar de ser un bocado pesado para digerir, la sociedad de los "poetas bursátiles" -que elaboran sus mensajes globales- se quita toda preocupación en hallar alguna causa incómoda (como decir que el peso de la suba continuada estaba metiendo demasiada presión) y se anota en querer asegurar que Chipre se constituye en un motivo de "gran preocupación" para el mundillo de la economía. Que, como es habitual, pasará a segundo plano en cuanto los índices se "apalanquen" en alguna novedad que sea pasible de ser moldeada para satisfacer las necesidades mediáticas.

Podadora

Repasando los descensos, se pudo ver que en Buenos Aires los hechos de Chipre actuaron como una filosa podadora de utilidades acumuladas. Porque dentro del panel líder no se salvó ninguna plaza de abonar su "peaje" a lo largo del desarrollo. Si bien "le tocaba" a Telecom ser la acaparadora de órdenes -dentro de lo que lucía como un recambio diario programado- fue para Tenaris nuevamente la mayor porción del total de casi $ 48 millones en acciones: unos $ 14 millones se hicieron en ella, que cayó el 2,2 por ciento; en torno de los $ 5 millones se movieron TECO, YPF y G. Galicia. Las dudas que habían quedado al término de la rueda del viernes se corporizaron en ventas generosas y que no cedieron hasta hacer un Merval con merma del 1,2 por ciento y más arriba -el 1,4%- el de la Bolsa, nivel general. La fuerte caída en negocios implicó que la oferta debió adecuarse a las diezmadas entradas compradoras durante el lunes.

La estrategia "de último recurso", el estrechar filas vendedoras para evitar daños mayores dejó al mercado a la espera de que llegue algún estímulo para retomar o bien que sea una demanda de "descreme" más notorio.

Dejá tu comentario