31 de octubre 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

Elias Jackson "Lucky" Baldwin" - 1ª Parte - Cuando el duro trabajo minero fue superado por el capital, se volcó a las acciones mineras y traspasó los límites del oeste americano. Miles de Bolsas de Valores mineras atrajeron el dinero en efectivo que se utilizó para contratar a los hombres y adquirir equipos para desenterrar los preciosos materiales que daba la tierra.

Con el tiempo comenzaron a sucederse golpes especulativos y el consiguiente frenesí posterior y las estafas consecuentes de adquirir acciones de minas inexistentes, empleados esperanzados, que invertían sin asegurarse a dónde iba su dinero, los eternos tramposos que se abusaban de ellos y especuladores que arriesgaban sus fortunas, con el pensamiento siempre de duplicarlas rápidamente. Era fácil encontrar pequeñas Bolsas de Valores que crecían por doquier, las mismas que murieron cuando las minas lo hicieron. Una de las primeras creadas fue la de San Francisco la Pacífic Stock Exchange fundada en 1875 por E.J. "Lucky" Baldwin.

Pionero de la especulación en California, para él era de suma importancia que el hombre americano invierta, para lo cual construyó un mecanismo capaz de atraer un gran capital a través del lanzamiento de minas en el oeste. Los innovadores como él que consiguen fundar una Bolsa de Valores no son frecuentes, si no tienen a la suerte de su lado. Siendo uno de los especuladores más grandes de San Francisco y, por consiguiente, un miembro de la exclusiva California Stock Exchange Board, "Lucky" pasaba parte de su vida entrando y saliendo en forma permanente de los mercados, verificando sus acciones mineras de movimientos imprevisibles.

Un día, sin embargo, un nuevo descubrimiento incitó a hordas de "forasteros" a adquirir acciones y queriendo entrar a la Bolsa, furtivamente, para realizar personalmente las transacciones. Pero para poder entrar al recinto, de acuerdo con las nuevas medidas de seguridad, les exigieron a los miembros que demostraran realmente su acreditación mediante las tarjetas que debían poseer, para impedirles a los no miembros ganar la entrada. Justo ese día "Lucky" no tenía su tarjeta, normalmente él nunca la necesitó, pero a pesar de su rutina diaria, y de ser conocido por todos, la burocracia prevaleció, y a Baldwin le fue negada la entrada al recinto.

Después de esto "Lucky" dijo en más de una ocasión que era una perfecta injusticia lo que habían hecho con él.

Por supuesto que juró venganza y vaya que la llevó a cabo. Continuará...

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