23 de enero 2014 - 00:00

Cupones bursátiles

Da la impresión, porque en el mundo loco actual nada luce como definitivo, que haber implementado una política de reducción de estímulos a la economía -desde la Reserva Federal- de formato gradual ha sido un acierto.

Ya cumplido un primer recorte, ahora ya anunciado un segundo, en la misma rueda de la noticia (o algunas aledañas) los índices acusan algún efecto bajista. En este caso, el que se produjo el martes y en todos los recintos globales con matices diversos. Pero muy distinto de lo que podía imaginarse cada vez que se mencionaba esa posibilidad de quitar el "dinero fácil" a disposición de los operadores, en especial los de riesgo. De quitarlo de manera absoluta de cuajo y con un cambio de rumbo de un día para otro los descensos en cadena y de manera abrupta se instalaban en el hipotético menú a tener que enfrentar. Situación sumamente peligrosa, por hallarse los indicadores en cumbres históricas de valuación y con mucho terreno para deslizarse, hasta llegar a convertirse en "corrida" primero, acaso "pánico" después.

Se veía temblar más a los índices ante la sola mención de una posibilidad de cambio, que ahora y cuando ya se están efectivamente implementando las cuotas de reducción gradual. Esto también da la opción de poder detener el recorte de estímulos, si es que se presentan distorsiones desaconsejables en los altibajos de los índices. Dejar de seguir evolucionando con "muletas", poder demostrar que el ascenso histórico ha sido por obra de mejoramientos de las economías, aunque todavía sea de perfil muy suave.

Lo que se está tomando con naturalidad, no era así cuando se lo imaginaba, y le colocaba intensa presión a la gestión de Bernanke. Recordar que el funcionario siempre emitía mensajes ambiguos donde nunca afloraba una decisión concreta, o una fecha, para comenzar a recoger la política de estímulos. Acaso esto sea -hasta ahora- la mejor novedad positiva para los mercados de riesgo y que viven siempre enlazados con la dirección que tome el Dow Jones. Esto no asegura siguientes pasos, pero se estaría diluyendo el que -probablemente- resultaba principal peligro para la estabilidad y la salud de la tendencia. En lo que hace a nuestra propia problemática, se ve con mayor nitidez que el tramo que debe cubrirse hasta marzo está con terreno plagado de piedras, y de vadenes, con ese constante predominio de la situación del dólar en la mente ciudadana. El Merval logró dar vuelta el flojo inicio de enero, que es bastante mérito en un escenario tan tenso...

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