3 de febrero 2014 - 00:00

Cupones bursátiles

Quienes han visto unos cuantos años de mercado, acaso se habrán sorprendido -como nosotros- al llegar al punto final de enero y notar, sin comprender, cómo fue que se dio esa pérdida de papeles argentinos en Nueva York (en porcentuales fatales). Mientras que en el recinto local brilló el sol, como en ningún otro país, dejando la muy buena ganancia de casi un 12 por ciento en el Merval.

Si el lector intuye, como nosotros, que aparecieron ciertas "manos amigas" por la calle 25 de Mayo, con el objetivo de no permitir que lo de afuera se plasmara adentro: un detalle, sobre el cierre, quizá nos convenció del todo. Porque el hecho de ubicar al Merval arriba de los "6.000" puntos, y justamente en la última rueda, asemeja a cuando el exceso de EGO traiciona al que falsifica monedas y le coloca la firma al billete. ¿Para qué pretender lucirse de tal manera, con esa "firma" final?...

El empuje insumió a las ruedas definitivas, del 30 y el 31, superando los $ 100 millones y agregando un 3,5% en una y el 2,7% en la última, que forjó un saldo semanal de un notable 8,5% y esto es la gran base del total de enero, con más del 11%. A medida que en Nueva York arreciaba la tunda sobre los títulos locales aquí arreciaron los repuntes, en pesos, quebrando con todo, lógico y usual, principio de "arbitraje" entre las plazas. Que nunca irán exactamente al mismo ritmo, es también natural, pero otra cuestión se observa que una YPF pierda casi un 33% en el mes de NY y aquí, solamente un 7,7%.

Las restantes listadas afuera decayeron en enero desde un módico 12%, pasando por amplio grupo en zona de más del 15% y con otras que acompañaron de lejos a YPF: pero cayendo en torno de un 25 por ciento.

Por supuesto que un semblante feliz acompañó a los operadores locales, disfrutando de un mes notable, con el índice alcanzando otra marca histórica, con excelente ganancia. Y hecho dentro de un terreno hostil desde afuera -con agoreros pronósticos sobre los "emergentes"- con fuertes huellas adversas en los papeles locales en NY.

Donde se agregó el tembladeral de nuestro medio, con notable agitación por lo cambiario y todos los efectos que, desde allí, se generaron. Frente a esto, la Bolsa local fue una especie de "isla de la fantasía", y que -seguramente- tendrá a quienes crean que todo fue muy natural. Y los que hayan visto una sobreactuación demasiado marcada, como para ser cierta. (Febrero propone dar una opinión al respecto.)

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