14 de febrero 2014 - 00:00

Cupones bursátiles

Alguien -perteneciente a un "grupo de control"- presentó ciertos reparos sobre nuestras notas referidas a las "licuaciones de capital". Si el lector de hoy no está al tanto de lo escrito en días previos, velozmente lo resumimos: nuestra crítica, sin tapujos, iba dirigida a las muchas empresas que han llegado a niveles -para nosotros- inadecuados de acciones emitidas: cuando está a la vista que no poseen la capacidad de ganancias, acorde con tal emisión. Ergo, como ocurre cuando se emiten pesos sin respaldo, lo que se hace es inyectar "inflación bursátil" a los accionistas. Que poseerán más papeles que antes, pero con escasas chances de valorización. Y también decíamos que tal aspecto resultaba bien cuidado antaño, donde las compañías evitaban caer en ampliaciones de capital que pudieran terminar "licuando" a éste. Hoy tenemos la impresión de que tales cuidados se han dejado de lado, inclusive por directorios que habían sido ejemplares en tal línea (ejemplo: Siderca). La medida más aconsejable es la del "3XL", el patrimonio neto siendo -al menos- tres veces mayor que el capital.

Pues que además de apuntar a esto, agregábamos que tales políticas eran dictadas por los "grupos de control" de las empresas. Y éste es el punto que más le fastidió al directivo que -con respeto- nos opuso reparos a tal señalización. Ante ello, lo que hemos visto -desde siempre- es que en las asambleas donde se traten los balances y las distribuciones existe una propuesta del grupo controlante que puede ser el de distribuir dividendos -en acciones y/o efectivo- o bien, repartir de la cuenta "ajuste al capital". Otra posibilidad es que no exista propuesta y se informe que el directorio estima que debe guardarse la utilidad como "reserva", sin efectuar ninguna distribución.

Sea cual fuere lo propuesto, eso mismo es lo que quedará aprobado en la reunión societaria, porque posees la mayoría de los votos. El "minoritario", salvo algunas excepciones, nunca puede proponer o modificar lo que ya viene propuesto (y será consumado). ¿Quiénes son, entonces, los hacedores de las "licuaciones" de capital?... La respuesta es obvia.

Cuando más se nota la carencia, y se paga el precio a una política desmedida, es cuando la economía no permite rendimientos empresarios con números suculentos: la actual y probablemente la que siga son ejemplos de esto. Una acción en oferta pública es un instrumento delicado: y así debe ser tratado,o seguir las consecuencias...

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