13 de mayo 2014 - 00:00

Cupones bursátiles

El ministro de Ecnomía -Kicillof- ejecutó una atractiva descripción en torno de la palabra inflación y todo lo que en ella se engloba. La consideramos como atractiva, acaso también original (si es que le pertenece y deriva de su propia reflexión) lo que no implica que se pueda estar de acuerdo con la idea. Se puede disentir, sin que lo dicho por el funcionario pierda el atractivo. (Y, de hecho nos atrajo, o no estaríamos dedicándole éstas líneas). De alguna forma, tales descripciones tienen un parentesco con lo que es nuestro tema de base.

Porque la idea que subyase es no introducir todo en la misma bolsa. Y lo más arriesgado de la afirmación, es apuntar a que: "hay precios que suben y otros que bajan...". (Un flanco expuesto, porque cualquier consumidor preguntaría: "¿dónde están los que bajan?"...).

El punto en común, con las sugerencias que solemos emitir para lo neutro, es no colocar todos los balances, en la misma bolsa. Los que llegan en estos momentos a la Bolsa (con mayúscula) deben ser recorridos en los distintos segmentos, hasta llegar al inevitable saldo neto.

Que no todo consiste en mirar una cifra final, sino comprobar de qué elementos se ha compuesto al atravesar las diversas etapas, que se inician con los ingresos.

En todo caso, sí existe una afirmación de Kicillof que es irrebatible en la Bolsa: "hay precios que suben y hay otros que bajan". El asunto está en descubrir por qué suben -los que suben- y por qué bajan, los que derrapan. Entonces, como parece que la tarea es muy dificultosa: suele pasar que en la Bola todos suben, o bajan (plegándose a la corriente que no particulariza, sino que masifica). No es lo mismo que se pondere -hasta la exageración- una ganancia en números "históricos", que si tales números se traducen en "términos reales", para obtener una visión más certera sobre el camino que siguieron los negocios de la compañía. Tampoco es igual admirar sólo las virtudes para considerar a una acción como "muy buena", sin tener en cuenta que también el precio de mercado que ya posee es "muy bueno". Con lo cual, estaría ajustadamente valuada y sin una proyección tan atractiva, como la tienen otros papeles: no tan buenos en condiciones, pero sí muy atractivos en las cotizaciones.

Hay bastante tela para cortar, en tren de tratar de acertar con las mejores opciones. Pero, para muchos que se dicen analistas y administradores: el camino habitual es el de acertar, o equivocarse, con la mayoría. El escudo protector que: "coloca todo en la misma bolsa". (Y todos felices).

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