15 de mayo 2014 - 00:00

Cupones bursátiles

El paso del tiempo -no mucho, en función de la vida de los países y los mercados- dejará en claro quiénes fueron los "tiburones" y quiénes los "pececillos": en el toma y daca de los bonos nacionales, cedidos a la empresa Repsol.

Hasta ahora, según lo que se pudo ir viendo en cuanto a opiniones, los avispados ganadores resultarían quienes tomaron esos papeles, de manos de una Repsol que pareció desesperada, en deshacerse de ellos. Pero, en medio de los dos extremos está el que jugó de especie de árbitro-consejero y representado por las figuras de dos entidades: "Morgan-Stanley" y el "J.P. Morgan". Resulta que, según relata la historia que se ha podido seguir por los medios, desde tales voces bancarias partieron rotundas sugerencias acerca: "vender esos bonos, lo más pronto posible...".

Una vez tomado el consejo la directiva de Repsol, los hábiles "consejeros" cambiaron de ropaje y de sugerencia porque sonaron trompetas de ataque, desarrollar la segunda fase del "operativo" más veloz de la larga carrera bancaria.

Esto era distribuir velozmente esos bonos de Repsol-Argentina, entre cantidad de entidades menores. (Como haciendo de mayorista y vendiendo al menudeo). El "J.P. Morgan" fue ubicando todos los títulos entre los llamados "hedge funds" o "mutual funds".

En columnas de unos días atrás, decíamos que se estaban incubando nuevos "buitres" que ahora en su estado pre-natal: son muy considerados, "porque demuestran la gran confianza que se despliega sobre la economía del país".

Por el monto, la gente de Repsol ocupa el papel del "tonto" de la obra, por haber consentido en quitarse de encima los bonos recibidos, en lugar de conservarlos "para hacer el gran negocio".

Lo veremos... El rol que han desempeñado las entidades bancarias, con muchas "muescas" en sus historiales, constituye una clara demostración sobre cómo se manejan jugando a dos puntas y recomendando a unos "vender", mientras recomiendan a los otros "comprar".

Es fantástico ver tal "operativo" llevarse adelante ante la vista y anuencia de todos (inclusive de críticos de mercado que lo dejan pasar, sin mencionarlo).

Pero, la frutilla de semejante postre es que lo que se da como base para el "gran negocio": es que el futuro gobierno -en el 2015- vaya a ser "más amigable con el mercado...". Una suerte de pronóstico inverosímil, fundado en creencias sin fundamentos. (Hege y Mutual, lo deben estar "encajando" a los jubilados de siempre...).

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