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Cupones bursátiles
Para tratar con diversos miembros de la comunidad financiera el presente y las perspectivas que se pueden trazar para variar la situación que se vive.
Algunos datos habrán espantado a varios de los presentes, no a nosotros -que los damos periódicamente- porque la palabra decadencia, la utilizamos a flor de piel.
Por ejemplo, se ilustró con una estadística -del IAMC- sobre "acciones cotizantes". Y en ella se observa una pendiente desde 1983 (inicio del trabajo), cuando había 250 papeles en nuestra Bolsa, resumidos a no más de 105 sociedades actuales. Si el lector quiere más dramatismo, le recordamos que para 1962 la nómina era de más de 600 compañías listadas. Con la observación que corresponde: unas cuántas eran "fallutas" (vivillos que veían la ocasión de cotizar y atrapar dinero en la Bolsa, que se había puesto de moda en época de Frondizi).
Así que la decadencia proviene de muy lejos: lo fatal es que ningún Gobierno tomó la situación en serio, demostrando que les importaba tener un mercado bursátil fuerte; solamente se sirvieron de la Bolsa para competirle al capital privado, succionando ahorros con los "títulos públicos". Ésa es la terrible realidad: ni a políticos, ni a legisladores, ni a gabinetes económicos. Pero tampoco a financistas o banqueros: lo bursátil les importa, salvo en algunos pasajes (o si les conviene, en tal momento).
El volumen anual comercializado en la Argentina, comparado con Bolsas que antaño ni figuraban haciéndonos sombra en el continente (por momentos fuimos la primera, por sobre Brasil), hoy en día da pena. No existimos. Es cierto. Llega como especie de "bocanada de oxígeno", la nueva ley de mercados, la composición de instrumentos, la intentona de federalizar lo bursátil, pero en medio de las normas se instala un obelisco (que en tal encuentro fue criticado a fondo) capaz de disuadir a cualquier empresa de venir a ofrecer sus títulos. Y es muy probable que acelere la partida de tantas otras. Es el "artículo 20", concediendo poderes -inauditos- a la CNV y que si se llega a querer practicar a fondo es capaz de generar un desparramo de deserciones en masa. Si quieren que haya chances, lo mejor será revisar tal punto. Parece.


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