4 de julio 2014 - 00:00

Cupones bursátiles

 De la Corte al negociador, los dos bandos deberán sentarse -frente a frente, por una vez- para levantarse de la mesa con una solución terminante, en mano. Ya lo que había trascendido desde nuestro medio, acerca de Argentina queriendo sacar el asunto del campo de juego de Estados Unidos (y llevarlo a La Haya) fue inmediatamente salido al cruce desde el Norte (que estarían muy molestos, en cuanto a que no se preste la debida confianza en jueces de aquel país) Ergo, se habrá también interpretado que lo que se procuraría era conseguir un tiempo "suplementario", de mínima, evitando los 30 días de máximo que se le han concedido a las partes.

Como ya sucediera cuando se opinó contra el juez Griesa, de modo oficial, aunque esto quede en simple intentona sin cumplir, es evidente que predispone mal, a quienes todavía resultan árbitros de esta situación. Y que deberán ser imprescindibles aliados en futuros asuntos, aunque a muchos les disguste y ejerzan siempre la actitud de ir contra los "yanquis" (haciendo la vista gorda por los dislates de otros, considerados amigos del país).

Y tuvimos que retornar a lo que nos había saturado, que junto con el Mundial, atrapa la gran porción informativa de los medios. Eludimos ambas cuestiones por unos cuantos días, pero hemos visto que las aguas de los dos ríos del litigio están a punto de encontrarse en la de-

sembocadura. Esto es un hecho muy "bisagra" -como bisagra de castillo- porque ya detrás parece no quedar nada. Como en un momento el mercado "se jugó a que el fallo de la Corte era casi inevitable -se decía- en favor de la Argentina. Ahora, se percibe que la apuesta se reitera con la misma dirección, aunque existe una premisa esencial y que es a favor, sea como sea el arreglo, lo que se vaya a pagar, tendrán que colocar el sello definitivo que cierre la cuestión. En conclusión: el mercado, y lo bien que hace, pasa por encima de condiciones que se pacten y se resumen nada más que a la sanción final: "el arreglo".

Y con ello, aparece la segunda fase para las apuestas, que deriva de suponer que ya el país volvería directamente a la plaza de crédito internacional. No es el mismo caso que lo anterior, habrá que ver si la confianza exterior no habrá que recuperarla con todo tipo de señales. Al respecto, el hecho de que se falle contra Argentina -por su política de "proteccionismo"- está más cercana de lo que parece. Y quizás, esto sea mucho más engoroso que el ruidoso caso con "los buitres".

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