19 de agosto 2014 - 00:00

Cupones bursátiles

El personaje -que es uno de nuestros antes habituales inquilinos en esta columna- llamado George Soros, se hacía llamado a "retiro efectivo" (de la arena de los mercados). Recuerde el lector cuando -unos cuantos meses atrás- acaso enojado por alguna sanción de la SEC, anunció que renunciaba a administrar el fondo que poseía y ya no se dedicaría a manejar "capital de terceros". Solamente iría a trabajar con dinero de su propia familia (o entorno más allegado) generando de tal forma -creemos- una suerte de blindaje, de cápsula, donde no tuviera que rendir cuentas, ni comentar con nadie sus próximos pasos.

Una actitud que bien podía tener su argumento razonable en que el hombre está ya rebosante con su fortuna y que el dinero no compra juventud... (y los años pasan para todos). Desde allí, hasta el jueves pasado, solamente alguna que otra aparición mediática informaba que George Soros está vigente. Pero, ninguna que hiciera referencia a sus operaciones bursátiles...

Por eso, cuando leímos acerca de lo que la agencia Bloomberg informaba no pareció -francamente- para sospechar...

La noticia -para el que no la leyó- mencionaba que el millonario personaje había reunido un 3,5% del capital de la empresa YPF, pasando a ser el cuarto "minoritario" de más importancia dentro de la sociedad local. Y se agregaba el monto invertido, etc., etc. Por rara coincidencia, casi al unísono, eltitular de la petrolera informaba del hallazgo de petróleo en Mendoza (y agregando que podría ser "de producción importante", aunque no se sabía todavía).

El caso es que ¿para qué Soros iría a darle manija mediática a la acumulación de acciones de YPF? Vemos dos posibilidades: o bien, que ya considera que "está hecho" con tal posición (no piensa comprar más) y le conviene hacer todo lo posible para

que el papel tome altura, y vaya saliendo, por fuerte diferencias. Otra que la novedad haya llegado a la agencia por vía indirecta, sin la anuencia de Soros (de ser así y si quería seguir comprando, estará furioso)...

Sea cual fuere, siempre que aparecen grandes operadores de mercado dando cuenta de sus posiciones (o de sus intenciones) optamos por pensar a la inversa de lo que dicen. Si quieren vender, dirán que compran. Si es al revés, dirán que venden. (Es más viejo, que el mercado...)

Dejá tu comentario