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Cupones bursátiles
El fondo comenzó con 57 millones de dólares. En el segundo semestre de 1993 registró una ganancia neta del 57,6%. Los activos bajo su gestión que involucraban ganancias y la entrada de nuevos inversores se dispararon a 300 millones de dólares a fines de 1994, 450 millones de dólares un año después y 800 millones de dólares a finales de 1996. Una de sus primeras inversiones fue en Steel Algoma, que salió de la bancarrota en 1993. Después de analizar la empresa, Tepper verificó que las acciones de Steel Algoma eran en realidad bonos hipotecarios. Compró estas acciones a 20 centavos de dólar y las vendió al año de 60 a 80 centavos de dólar. En 1995, su compra de deuda soberana argentina incrementó su fondo en un 42%.
En 1997, como el won coreano cayó un 50% de mano de la crisis financiera asiática, Tepper compró futuros de ganado y bonos del Gobierno coreano. Su fondo obtuvo un 30% ese año.
Pero al más experto cazador se le escapa la liebre y eso le sucedió, cometió un error muy caro en 1998. Apostó a que el Gobierno ruso no pagaría su deuda, y sí lo hizo. Su fondo perdió el 30%. Como los bonos rusos se derrumbaron, Tepper se mantuvo en comprar. Cuando el mercado se recuperó, su posición le ayudó a ingresar el 60% para finales de 1999.
En 2000, se puso corto en el NASDAQ Composite. Sin embargo, debido a que sus inversores se quejaron salió de la posición. Unos meses más tarde, la burbuja tecnológica comenzó a derrumbarse. Tepper enloqueció y desde entonces no presta mucha atención a los "nervios" de sus inversores.
En 2002, el mercado de bonos basura se desplomó de nuevo. Su fondo perdió un 25%. Tepper compró los bonos de tres grandes empresas en quiebra: Enron, WorldCom y Conseco. Al año siguiente, estas posiciones le ayudaron a ingresar el 148% de beneficios. -Mañana continuamos-.


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