Mujeres con poder - 1a parte - Muchas veces la realidad supera a la fantasía, frase bastante usada en todo tipo de situaciones, pero a ésta en particular le cabe como anillo al dedo.
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Todas las historias, son tres, se desarrollan en Alemania y sus protagonistas provienen de hogares humildes y comenzaron con empleos de esa misma condición.
¿Que tienen en común las tres? Friede Springer, Ursula Piëch y Liz Mohn, enamoraron y se enamoraron de sus patrones millonarios. Hoy estan al frente de sus imperios.
Las tres tienen un pasado muy parecido y un presente común que forzó a los alemanes a crear una nueva palabra, un poco en inglés y otro en alemán, para poder ubicarlas en el rol que desempeñan estas mujeres actualmente: 'Die Powerfrauen', mujeres con poder.
Merced a sus maridos y a su habilidad para imponerse en los espacios del poder económico de Alemania, todas detentan ahora una influencia fuera de serie en sus dominios, que les permite "influir en la opinión pública del país y en un sector muy importante de la industria alemana".
Friede Springer. En 1965, Friede Riewerts tenía 23 años y después de leer un aviso en el diario "Welt am Sonntag" de Hamburgo, que se buscaba una niñera, se hizo presente en la casa de Axel Springer, el famoso y millonario editor alemán.
Helga, su cuarta esposa, le abrió la puerta y él solo dedicó un par de minutos para examinar, la esbelta figura de la joven. Poco tiempo después, Springer admitía con vehemencia que se había vuelto a enamorar y se propuso, conquistar a la hermosa y joven niñera.
Friede Riewerts, se convir-
tió trece años después en la quinta esposa del editor más poderoso del país, pero también en su más cercana colaboradora
y consejera.
«A su lado me desarrollé y lo admito sin problemas: yo soy su producto», dijo la nueva esposa del editor cuando ya había aprobado exitosamente varios cursos en filosofía, economía, historia del arte y lenguas extranjeras. Axel Springer falleció en 1985 y su viuda y todos sus hijos heredaron el conglomerado editorial.
El imperio estaba al borde del colapso, pero ella mostró una voluntad de acero para recuperar el control del gigante gráfico, que edita entre otros periódicos, los famosos "Bild" y "Die Welt". En menos de diez años, Friede volvió a ser la accionista mayoritaria de la editorial, una hazaña que le valió el respeto, incluso, de sus oponentes. Mañana continuamos.
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