19 de octubre 2016 - 00:00

Cupones bursátiles

Mujeres con poder - 3a parte - Ursula Plasser una joven, con ganas de conocer el mundo, había aceptado un trabajo como institutriz en el hogar de Ferdinand Piëch, en aquella época padre de nueve hijos y miembro de la Junta Directiva de Audi. Para obtener el trabajo, había admitido ser independiente y capaz de afrontar situaciones extremas.

Pïech, por cuyas venas circula nafta en lugar de sangre, quería estar al tanto de las habilidades de la nueva institutriz, al frente del volante de un todoterreno. "En un pendiente de 17 grados la obligué a detenerse y volver a arrancar", recuerda Piëch en sus memorias. "Dos veces ahogó el motor y yo sonreí, pero tuve un extraño presentimiento". En septiembre de 1984, la joven dejó de trabajar como institutriz y se convirtió en la esposa del adusto ingeniero austríaco, nieto del legendario Ferdinand Porsche. "¿Cómo te puedes casar con mi padre cuando eres una persona tan humana y alegre?", le preguntó una de sus hijastras.

En los últimos 26 años, Ursula Piëch no ha perdido su buen humor, ha desarrollado una rara pasión por los automóviles y, al igual que Friede Springer y Liz Mohn, la ex niñera se transformó en la confidente y consejera del hombre más poderoso de la industria automotriz alemana y copropietario de Volkswagen.

Cuando Piech se convirtió en el poderoso jefe de Volkswagen, Ursula dejó de ser la esposa de bajo perfil y empezó a sobresalir en el mundo de los motores.

Paso a ser el poder en la sombra. La estrella de Ursula se agrandó cuando su esposo, con 73 años cumplidos, hizo del dominio público los detalles de su testamento. Para evitar que sus doce hijos dilapiden la enorme riqueza acumulada y puedan poner en peligro el futuro del grupo, decidió crear dos fundaciones austríacas que administrarán el paquete de acciones de Volkswagen y Porsche que posee el millonario. El control de ambas entidades queda en manos de Ursula, su actual esposa... "siempre que no vuelva a casarse".

Ferdinand Piëch, el millonario más poderoso de la industria europea del motor, todavía goza de buena salud, pero su esposa Ursula es 19 años más joven. La ex institutriz austríaca tiene grandes posibilidades de convertirse en la primera mujer en controlar con puño de hierro y sonrisas encantadoras el grupo Volkswagen.

Éste fue, a grandes rasgos, un pantallazo sobre la vida de estas tres mujeres que actualmente ocupan un sitio merecido en el mundo empresarial aleman y son reconocidas a nivel global.

Dejá tu comentario