13 de diciembre 2016 - 00:00

Cupones bursátiles

 Carlo Ponzi - 3a parte - Antes de que lo descubrieran se escapó al estado de Texas y para intentar huir en un barco mercante se afeitó el bigote y la cabeza. Pese a ello terminó en la prisión de Massachusetts, donde permaneció hasta 1934. A las puertas del presidio lo aguardaba un buen grupo de estafados que quería lincharlo, algo que no pudieron lograr debido a la intervención de la policía, que tuvo que protegerlo. Como no se había nacionalizado, lo deportaron a Italia donde intentó poner en marcha su esquema sin éxito y terminó trabajando en una línea aérea italiana que operaba en Brasil. Tiempo después se supo que esta línea fue utilizada para hacer contrabando de materiales estratégicos.

Carlo Ponzi vivió sus últimos días en la miseria, muriendo en un hospital de la caridad en Río de Janeiro el 18/1/49. Este delincuente ha pasado a los manuales de economía por haber ideado lo que se conoce como esquema Ponzi, un tipo de estafa parecida al esquema piramidal, del cual se han aprovechado personajes de baja o nula moralidad para perjudicar a gente hasta de su propio entorno.

Caso emblemático y actual

El caso Madoff en Estados Unidos: Bernard Madoff, hombre influyente en Wall Street, expresidente del consejo de administración del NASDAQ y miembro activo del National Association of Securities Dealers (NASD), fue el artífice de un inmenso fraude. Prometía a sus inversores rendimientos entre el 8 y 12 por ciento mediante la inversión en fondos que eran administrados por su sociedad. El patrimonio así administrado ascendía oficialmente a 17 mil millones de dólares, aunque en realidad Madoff estaba moviendo cantidades cercanas a 50 mil millones de dólares. Del dinero que captaba sólo una parte era invertida y el resto era utilizado para pagar los rendimientos que se habían prometido a los inversores. El prestigio financiero de Madoff mantuvo el negocio durante muchos años. Sin embargo, la crisis financiera internacional (2008) redujo el arribo de nuevos capitales precipitando el colapso. Las víctimas en este caso fueron bancos, grandes empresas, fondos de inversión, fundaciones de caridad y personajes acaudalados. Las pérdidas se estiman en alrededor de 50 mil millones de dólares. Las autoridades supervisoras estadounidenses nunca encontraron nada sospechoso pese a haber recibido numerosas advertencias y denuncias a lo largo de los años. Asimismo, tampoco las grandes sociedades auditoras encargadas de supervisar los fondos de Madoff emitieron advertencia alguna sobre los riesgos implícitos...

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