16 de enero 2017 - 00:00

Cupones bursátiles

 El escándalo del aceite de ensalada ("salad oil scandal") fue una estafa llevada a cabo por Tino De Angelis operador de materias primas y dueño de la compañía Allied Crude Vegetable Oil Refining Corporation, en la década del sesenta.

La estrategia de De Angelis fue escueta. Pedía préstamos a los principales bancos norteamericanos utilizando aceite de soja para ensaladas con garantía. Su meta era hacerse con la mayor cantidad de aceite posible, para controlar el mercado subiendo los precios. Cada vez que llegaba un barco cargado de aceite de soja para ensalada, los inspectores tenían que comprobar que todo estaba en orden. El truco consistía en que los tanques sólo contenían aceite en la parte superior, ya que el aceite flota sobre el agua por su densidad.

De este modo, consiguió grandes cantidades de dinero de los bancos en base a activos ficticios. Cuando descubrieron el truco en 1963, Tino De Angelis había estafado 175 millones de dólares a los bancos acreedores, que equivalen a unos de 1.500 millones actuales. Finalmente, fue condenado a 7 años de prisión.

La empresa más afectada por el escándalo del aceite de ensalada fue American Express, que perdió cerca de 58 millones de dólares por la estafa. Esto hizo que el pánico cundiera y muchos inversores vendieran todas sus acciones de golpe, ¿el resultado? el precio de las acciones de la compañía cayó el 50% en Bolsa.

En aquella época Warren Buffett gestionaba aproximadamente 30 millones de dólares en su fondo de inversión, denominado Warren Buffett Partnership. Los fondos procedían en su mayor parte de sus ahorros y también el de los vecinos de Nebraska.

Mientras que en Wall Street el miedo sacudía el recinto, Warren supo analizar la dificultad con su característica frialdad ante la hecatombe. Se dio cuenta de que esta situación era un problema pasajero y de que la compañía tenía unas grandes ventajas competitivas sostenibles que no se vieron afectadas en absoluto.

Tras analizar la empresa, Buffett se dio cuenta de que el mercado le estaba ofreciendo una oportunidad que no podía desperdiciar. Compró el 5% de la compañía por 13 millones de dólares utilizando el 40% del dinero que gestionaba. Hoy en día, ese 5% de la compañía está valorado en más de 3.800 millones de dólares. Concretamente , "la rentabilidad de su compra de American Express supera actualmente el 30.000%, entre la revalorización de las acciones y los dividendos obtenidos". Mientras la mayoría de los inversores huían despavoridos, Warren Buffett tuvo sangre fría y comenzoóa ser leyenda.

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