Ralph Lifshitz, conocido en el mundo empresarial como Ralph Lauren - 1a parte - Nació el 14 de octubre de 1939 en New York, Estados Unidos.
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De ascendencia judío-ortodoxo estadounidense e hijo de padres emigrantes de Rusia, estudió economía en el City College de Manhattan, aunque poco antes de su graduación, abandonó los estudios. En 1962 realizó el servicio militar y a su termino, trabajó como vendedor de guantes y luego, para un fabricante de corbatas; trabajo que marcaría un antes y un después en su vida, ya que fue aquello que lo inspiró para diseñar, más tarde, su propia línea de corbatas.
Así, con esta idea rondando su mente y la fuerza para llevarla a cabo, instaló en 1967 su primera tienda de corbatas, la cual tuvo un éxito instantáneo. En directa oposición con las corbatas de corte estrecho de la época, Lauren diseña corbatas hechas a mano y de corte ancho, usando materiales innovadores y llamativos. Las corbatas se convierten rápidamente en un artículo de prestigio entre la ropa para hombres.
En 1968 se unió a Norman Hilton y fundó Polo Fashions New York. El por qué de la marca Polo, es fanático del juego. Es entonces cómo Ralph Lauren fue capaz de ir a la vanguardia y revolucionar la moda para hombre en Estados Unidos gracias a su ingenio en combinar el estilo clásico de los norteamericanos con el refinamiento, y la sensibilidad de la moda europea. De tal modo, Lauren establece a Polo como una compañía líder en ropa para caballeros, dedicada a proporcionar un estilo propio, elegante, vanguardista y total.
En 1969 es el primer diseñador en abrir un corner en los grandes almacenes de Bloomingdale's.
En 1971 lanza la moda femenina, camisas de corte masculino inspiradas en Ricky (su esposa y musa inspiradora en la ropa de mujer) y crea el logo del jugador de polo.
En 1972 aparecen sus clásicos polos en 24 colores y también accesorios con la misma marca, había creado "la marca" pero estaba a punto de irse a la bancarrota por no gestionar bien la empresa y contrata a Peter Strom quien se hace cargo de todo lo que no quiere hacer Ralph Lauren.
Peter Strom depura el negocio implantando una estrategia centrada en el diseño y la licencia, eludir riesgos y costos de fabricación, compartir gastos de publicidad y obligación de los minoristas de vender toda la colección. Esto eliminó un porcentaje no menor de clientes de la empresa y sólo se quedaron los que interpretaron y entendieron las circunstancias, que impulsaron a los directivos a dar un giro drástico, en la administración.
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