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Curiosa bandera de adolescentes
Alumnos de universidades y aun de escuelas secundarias se han plegado a las protestas contra la reforma jubilatoria de Nicolas Sarkozy. Una causa insólita para personas tan jóvenes, dicen observadores.
Aunque la cifra de institutos bloqueados en Francia oscila entre los 379 que cuenta el Ministerio de Educación y los 850 que cifran las organizaciones de alumnos, ambos datos confirman que la adhesión de los estudiantes a la protesta ha extendido la marea de contestación al segmento de los más jóvenes.
Pese a que algunos líderes sindicales, como el responsable de la CFDT, François Chérèque, llegaron a decir hace una semana que les parecía «ridículo» ver a niños de 16 años manifestándose por los derechos de gente de 60 años, los estudiantes han aparecido en una protesta que han convertido en una defensa de su porvenir.
«Las pensiones son un poco nuestro futuro. Nos conciernen a todos. Hay que pensar en unión», explicó Latin Badiane, un alumno del Liceo Turbot de París que se había reunido con sus compañeros junto a los tachos de basura que bloqueaban la entrada a su centro de enseñanza.
Otros, con la cara cubierta y ya en la manifestación programada en el centro de París, aseguraron que tienen la obligación de moverse «porque mañana (por hoy) se va a votar en el Senado» y es esencial impedir que la Cámara alta refrende el texto.
Después, sabedores de que la movilización estudiantil preocupa al Ejecutivo, coreaban consignas en las que atacaban al presidente, Nicolas Sarkozy, presumiendo de que los alumnos habían tomado las calles.
A escasos metros, la primera secretaria del Partido Socialista (PS), Martine Aubry, y la ex candidata presidencial Ségolène Royal se dejaban fotografiar detrás de una pancarta de la formación en la que militan.
El cariz refrescante que los estudiantes aportaron a la protesta contra el retraso a la edad de jubilación se traducía también en las pancartas que sujetaban algunos de ellos, en las que irónicas alusiones al sexo eran frecuentes.
«¿Jubilación a los 67? ¿Por qué no a los 69? Si nos van a joder, por lo menos elijamos la posición», rezaba un letrero.
No muy lejos, en la sábana que colgaba en la puerta de un instituto bloqueado se podía leer: «Carla, somos como vos. Nos está cogiendo el jefe del Estado», en alusión a la primera dama, Carla Bruni.
Desde las organizaciones estudiantiles, con un discurso más nutrido y sobrio, aseguraban que «la cuestión de las pensiones debe ampliarse a otros temas, como la precariedad de los estudiantes», comentó Marie Prieur, portavoz del sindicato Sud Etudiant.
En la misma línea se expresó el presidente del sindicato CFE-CGC, Bernard van Craeynest, quien indicó que la protesta llegó a un punto en el que no son las organizaciones sindicales las que llaman a la movilización.
«Un cierto número de ciudades, de gremios y de empresas han decidido pasar a la acción. No estoy seguro de que si hoy decidimos terminar con la huelga vaya a ser tan sencillo como apretar un botón», agregó el líder sindical, quien catalogó la protesta como una «bola de nieve» que emana de la «expresión del pueblo».
Sin embargo, los convocantes de las manifestaciones no quieren que la protesta derive en enfrentamientos entre jóvenes y policías que desprestigian al movimiento obrero, un día después de que los intercambios de piedras y gases lacrimógenos se saldasen con cerca de 400 jóvenes detenidos y una veintena de agentes heridos.
Agencia EFE


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