15 de julio 2010 - 00:00

Damas anti-Castro pelean sobre cómo seguir la lucha

El disidente Normando Hernández abraza a su madre, Blanca González, y a su hija, Daniela, a su arribo a un hostal en Madrid. Habitaciones poco ventiladas y baño compartido irritan a los ex presos, víctimas de los Castro.
El disidente Normando Hernández abraza a su madre, Blanca González, y a su hija, Daniela, a su arribo a un hostal en Madrid. Habitaciones poco ventiladas y baño compartido irritan a los ex presos, víctimas de los Castro.
La Habana - Las Damas de Blanco, el grupo integrado por mujeres que demanda al régimen cubano la liberación de sus maridos y familiares y que se anotó una resonante victoria con el anuncio de la semana pasada de la excarcelación de 52 presos, es víctima de su éxito, que dio lugar a profundas divisiones entre sus miembros sobre qué camino seguir.

El conjunto fue estructurado en abril de 2003 poco después de los juicios y las condenas de 75 personas bajo cargos de «mercenarismo en favor de Estados Unidos» y «atentar contra la seguridad del Estado».

La primera acción de las Damas de Blanco, que cohesionó a las esposas y familiares de los 75, fue declararlos «presos de conciencia» e iniciar, primero tímidamente y después de manera más abierta, actos y desfiles públicos en favor de sus liberaciones. Otra «declaración de principios» del grupo fue que no se dedicaría «a la oposición ni a la política», sino a lograr la salida de prisión de sus parientes, condenados a penas entre 6 y 27 años de cárcel.

En los últimos días, la decisión de las autoridades cubanas, anunciada por la Iglesia Católica el 7 de julio pasado de liberar a los 52 presos que quedaban del grupo original de 2003, trajo a las Damas a una encrucijada.

Laura Pollán, líder de la agrupación, rechazó opiniones «en el exterior» de la mujer de un preso cubano liberado recientemente quien pidió la disolución del grupo opositor. «Me han dicho que la esposa de Pablo Pacheco, uno de los liberados que viajaron a Madrid, está divulgando que deben de desaparecer las Damas de Blanco. Se ve que es una persona muy egoísta. Se ve que su esposo ya está libre en España», declaró.

El diario español El Mundo aseguró en un artículo que tras el anuncio oficial en Cuba sobre las liberaciones de 52 presos, «están surgiendo voces en el interior de las Damas de Blanco que creen que la misión fue cumplida».

El diario citó a Oleivys García -esposa de Pacheco, ex preso que llegó a Madrid el martes-, quien expuso que «tras lograr la liberación de nuestros presos debería de hacerse un comunicado desmantelando la organización como tal». «Si de allí quieren surgir otros movimientos, entonces deben de cambiarse el nombre a damas de negro, azul o marrón», explicó.

Sin embargo, Pollán negó que haya divisiones entre las integrantes del grupo «que se quedan en Cuba» y reiteró que las Damas de Blanco «seguirán defendiendo las liberaciones de los presos que queden en las prisiones» cubanas y que califica de «políticos».

Mientras el acuerdo comienza a agitar las aguas dentro de la disidencia, otros dos ex presos políticos arribaron ayer a Madrid. Se trata de Omar Rodríguez Saludes y de Normando Hernández González, quienes viajaron acompañados por familiares. Otros dos ex presos, Mijail Bárzaga y Luis Milán Fernández, llegarán hoy acompañados por sus parientes.

En ese marco, la presidenta de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), María Jesús Arsuaga, explicó que ayer se realizaron entrevistas al primer grupo de siete presos cubanos llegados el martes para conocer su situación y proyectos como el de permanecer o no en el país.

Mientras tanto, en La Habana, el portavoz de la ilegal pero tolerada Comisión Cubana de los Derechos Humanos, Elizardo Sánchez, indicó que los presos políticos Pedro Arguelles, Regis Iglesias, Arnaldo Ramos y Eduardo Díaz Fleitas «no quieren irse de Cuba».

«Los que no quieren irse de Cuba saldrían dentro del plazo de tres o cuatro meses; imagino que serán los últimos, porque ahora van a priorizar los que están saliendo al extranjero, supongo», indicó Sánchez. Según el activista, «otra media docena» del grupo podría elegir permanecer en la isla, a pesar de la oferta española.

Una fuente de la Iglesia Católica cubana que pidió no ser identificada confirmó por teléfono que «hay algunos (presos políticos) que decidieron que no viajarán». La fuente tampoco pudo aclarar la cifra.

Agencias ANSA, DPA y Reuters

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