Francisco de Narváez, Eduardo Duhalde, Luiz I. Lula da Silva
«La Argentina debe ser a Brasil, lo que Canadá a Estados Unidos». Lo dijo Francisco de Narváez y lo publicó, ayer, el diario O Estado de Sao Paulo. Fue, hasta ahora, la primera referencia internacional del candidato de Unión-PRO y prenuncia una catarata de críticas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Un socio estratégico, pero minoritario. Tenemos que parar de pelear. Podemos ganarles al fútbol. Pero en el futuro debemos estar unidos», respondió el empresario ante una consulta sobre cómo debería ser la relación política y comercial entre la Argentina y Brasil.
Hasta ahora, enfocado en el mercado interno, De Narváez no había dado indicios sobre su perfil internacional -más allá de criticar la cercanía de los Kirchner a Hugo Chávez y cuestionar la estatización chavista de empresas de Techint-ni, mucho menos, referirse a la relación con Brasil.
Ayer lo hizo para afirmar que la Argentina debería ser a Brasil lo que Canadá a Estados Unidos. Una explicación que tiene, entre los más fervientes promotores, a Eduardo Duhalde, quien suele desgarrarse en elogios a la gestión de Lula da Silva y de su Gobierno.
En una breve entrevista con O Estado de Sao Paulo, De Narváez expresó esa mirada y agregó la observación de que la Argentina debería ser un «socio minoritario» de Brasil.
Como parte de Unión-PRO, se supone que De Narváez comparte el giro ideológico y de cercanías internacionales que explora Mauricio Macri y que tiene a Diego Guelar como su principal mentor. De hecho, Macri ha reconocido empatías y coincidencias con el Partido Popular Español de José María Aznar.Sobre la situación interna de la Argentina, De Narváez expuso en el exterior la teoría de que «el kirchnerismo se terminó» al tiempo que aseguró que Kirchner hizo «muchas cosas para ser odiado por gran parte del país», según dijo «en todas las clases sociales».
Asimismo anunció que los Kirchner usan un argumento «autoritario» cuando sostienen que «no podrán gobernar sin mayoría». Asimismo afirmó que «la oposición prepara una agenda parlamentaria» para discutir entre todos los sectores luego de la elección.
Ante la prensa brasileña, De Narváez exploró un frente apenas profundizado a nivel local, referido a que el proyecto opositor no se agota el 28 de junio, sea cual fuere el resultado de la elección.
«Ese día (por la elección del 28 de junio) es el punto de inicio para construir el Gobierno de la provincia de Buenos Aires que gobernará desde diciembre del 2011», afirmó ayer el empresario durante un acto en la ciudad de Olavarría.
Dejá tu comentario