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"Debemos estar listos para las tendencias que se vienen"
El presidente del Centro Despachantes de Aduana (CDA), Enrique Loizzo, explicó que los cambios en el comercio no sólo impactan en la operativa del auxiliar del servicio aduanero, sino que lo jerarquiza todavía más; detalles de la doble jornada que organiza el CDA a partir de mañana.

"Hay un modelo que se viene y hay que demostrar que estás preparado. El despachante es un auxiliar del Estado, y tenemos que mostrarle al Estado y al privado que somos el centro del comercio exterior", agregó.
-¿Tienen que demostrar que no son un costo?
-Tener un buen asesoramiento y una buena guía en el comercio exterior lo que hace es que se bajen los costos. El costo no está en el despachante, sino en todo lo que es inherente al transporte, a los puertos. Como despachantes somos el departamento de comercio exterior de las pymes, e incluso damos gran parte de asesoramiento a las empresas grandes.
Tenemos que saber de derecho aduanero, tributario, comercial, logística y transporte. Y cuando ves toda la cadena, y establecés los costos, te das cuenta de que la menor incidencia -y también la mayor responsabilidad- es la del despachante. Para negociar un flete no hace falta ser un experto: comprás el más barato. Pero la responsabilidad no tiene precio: ahí buscás al que más sabe. Y nosotros somos los que le decimos al cliente qué puede o no traer, y qué pasos debe tomar ante terceros organismos. Hay todo un trabajo previo y de análisis que no se cobra y es fundamental.
-¿O sea que mientras exista una Aduana existirán los despachantes?
-No hay Nación sin Aduana y no hay Aduana sin despachantes.
-Pero resulta llamativo que en otros Estados el uso del despachante de aduana no sea obligatorio...
-Es cierto. Incluso acá, en la Argentina. Hay normativas, de la época de las desregulaciones, que le permiten a un importador hacer su propia declaración. Y eso nos pone en una desventaja muy fuerte.
-¿Por qué?
-Porque como despachante tengo que ser idóneo, y acreditar esa idoneidad con exámenes ante el Estado. Además tengo que acreditar una garantía, y encima somos solidarios ante cualquier inconveniente. El importador puede despachar sin cumplir con lo que a nosotros nos exigen. Pero el despachante le ofrece al Estado algo fundamental: el trabajo previo. Sabemos qué requisitos tiene cada mercadería, qué aranceles tiene que pagar y le decimos al Estado cuánto va a recaudar por eso. Nos ponemos a disposición del Estado al clasificar las mercaderías. Le decimos a la carga cuánto le va a costar el proceso y al Estado cuánto va a cobrar. Ahí radica nuestra importancia en el comercio exterior. Y, como auxiliares del Estado, podemos ser un buen elemento de control. De hecho, estamos trabajando en un proyecto que se llama "Conozca a su cliente", que presentamos en Asapra, para que el despachante cuente con una guía que, sobre todo, va a ser muy útil para los despachantes nuevos, que necesitan armar su cartera de clientes. Tenemos muy presente que el narcotráfico busca siempre nuevas vías, y los despachantes estamos expuestos.
-¿Cuáles son las señales de alerta que tienen?
-Por un lado está el tema del courier, que ofrece un alto grado de facilitación, pero que cree que puede controlar lo que no sabe ni debe, porque son sólo una forma de envíos que sirve, funciona y está muy bien que exista porque es útil. Pero no reemplaza nuestras funciones ni tiene nuestras mismas responsabilidades. El Exporta Simple también es una preocupación porque pasó de ser un modelo de operación especial que salió del régimen particular de los emprendedores y pasó al régimen general, para todos los operadores, menos para nosotros. Pero tuvimos muchas reuniones con funcionarios para analizar el tema y hay muy buena receptividad.
-¿Y los conflictos que persisten en el día a día?
-En concreto, el tema de los turnos en las terminales es recurrente. La Administración General de Puertos nos está dando una mano muy fuerte en este tema. Los canales rojos bajaron, pero sólo un poco. No nos preocupa el control, sino los tiempos. Pero la Aduana está cambiando hacia un nuevo modelo de fiscalización. Se avanzó con los trámites a distancia (TAD), con el web service, y la Vucea terminará concentrando todo el movimiento del comercio exterior. Será una transición fuerte a la que todos tendremos que adecuarnos.
Agenda
El seminario será inaugurado por Alberto Abad (AFIP) y cerrado por Juan José Gómez Centurión (Aduana). La facilitación del comercio será encarada por Eduardo Tempone (Cancillería) y Pablo Lavigne (Producción), al tiempo que la ventanilla única será tratada por Santiago Douton, director ejecutivo del programa Vucea. Diego Dávila (Aduana) comentará la reingeniería de procesos que atravesará el organismo y Pablo Allievi (Aduana) hablará sobre el operador de riesgo administrado (ORA). El e-commerce será tratado desde la óptica aduanera por Héctor Juárez, y desde el punto de vista del control por especialistas en derecho aduanero como Enrique Barrerira, Héctor Guillermo Vidal Albarracín, Martín Jovanovich y Juan Patricio Cotter. El presidente del Tribunal Fiscal de la Nación, Ricardo Basaldúa, disertará sobre el sistema multilateral de comercio.
Desde el exterior, Ana Hinojosa (OMA) hablará sobre el control integrado de las cadenas de suministro; Enrique Cánon (Aduana de Uruguay y presidente del Consejo de la OMA) tocará el tema del operador económico autorizado; Alfonso Rojas y Henry Thompson (Asapra) versarán sobre nuevas tendencias y el rol del despachante en el acuerdo de facilitación del comercio, respectivamente, y Magdalena Mendoza, vicepresidenta de los despachantes del Paraguay, contará la experiencia que tienen allí con la ventanilla única. Habrá además paneles con representantes de la carga, del Puerto Buenos Aires y del Supara. Más información: www.cda.org.ar


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