4 de mayo 2011 - 00:00

Debutan delegados del subte con paro

Los Metrodelegados, el sindicato de los trabajadores del subte separados de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), debutarán con un clásico: paro de actividades al inicio de negociaciones paritarias para presionar por un mayor incremento salarial. Para mañana, entre las 13 y las 16, el gremio dispuso el cese de las actividades de todas las líneas de subterráneos y el Premetro «ante la negativa de Metrovías de dar respuesta a un reclamo salarial». El gremio, que intenta negociar por fuera de la UTA sus propias condiciones salariales para este año, reclama un incremento cercano al 40%, mientras que desde la compañía se contraofertará algo menos del 20%. La empresa aclaró que cualquier alza en los sueldos deberá ser cubierta por un aumento en los subsidios que el Estado aporta al servicio. Pero además, Metrovías y la UTA aseguran que no es con el nuevo gremio con el que se deben discutir las paritarias, sino a través de ese sindicato.

Más allá del reclamo, el conflicto tiene como característica principal el ser el primero de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro (los Metrodelegados) como gremio parcialmente independiente.

Disputa

El sector, vinculado a partidos y movimientos de izquierda, mantuvo durante más de una década una larga disputa con la UTA por la independencia sindical. A veces en forma pacífica, otras utilizando métodos violentos, los Metrodelegados y la UTA se enfrentaron abiertamente ante el reclamo, trabado desde la conducción de Roberto Fernández. Éste se apoyó en Hugo Moyano como titular ante la CGT para no permitir el avance de la independencia de los operarios del subte, lo que derivó en movilizaciones reiteradas que incluyeron periódicos paros de actividades. En esos momentos, los representantes de los Metrodelegados aseguraban que las huelgas y el cese del servicio serían una fórmula que terminaría en el mismo momento de otorgarse el reconocimiento al nuevo gremio.

Finalmente, el 26 de noviembre del año pasado, la Asociación recibió su blanqueo como «sindicato legal», a través de una resolución firmada por el Ministerio de Trabajo de Carlos Tomada.

Tomada aclaraba ese día que «se otorgó la inscripción, lo que no significa la personería, que seguirá siendo de la UTA». El fundamento era que la Ley de Asociaciones Sindicales impide que dos entidades cuenten con los mismos derechos y atribuciones en las negociaciones colectivas y la representación de los trabajadores. Esto implica, además, que pueda haber conflictos mañana en el momento en que los Metrodelegados concreten el paro. Para la UTA, la independencia no alcanza al derecho de negociar paritarias por separado.

Metrovías se vuelca por la misma alternativa, con lo que busca no discutir las paritarias con la nueva asociación. Para éstos, por el contrario, el otorgamiento de la licencia como sindicato debe tener como principal derecho la negociación anual de los incrementos salariales.

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