27 de octubre 2009 - 00:00

Debutan en enero los biocombustibles

A partir del 1 de enero, todo el gasoil que se comercialice en el país, incluido el premium, tendrá un corte de biodiésel que deberá ser del 5% como mínimo y un 10% como máximo. En cambio, el corte de bioetanol para las naftas, que tenía que aplicarse en la misma proporción y desde igual fecha, tendrá una demora. Se estima que recién en junio, se podrá dar cumplimiento a los requerimientos de la Ley 26.093 de promoción de biocombustibles.

La incorporación de los biocombustibles en forma obligatoria coloca a la Argentina en una posición similar a la de los países de la Unión Europea para los que rige una norma parecida a partir de 2010, y dentro de la región, con Uruguay que tiene igual fecha de aplicación, mientras Brasil está mucho más adelantado en este terreno.

La medida apunta a un mejor cuidado del medio ambiente con la disminución del uso de combustibles fósiles, y en la Argentina, además, reducirá la demanda entre un 5% y un 10% en el mediano plazo, aliviando parcialmente la reducción que se registra en la producción de petróleo.

Según las empresas refinadoras, la utilización de biodiésel y bioetanol no tendría impacto en los precios de los combustibles al público, pero todavía falta que el Poder Ejecutivo defina la carga impositiva sobre esos productos. Las mismas fuentes aseguraron que el público recibirá «con confianza» el corte y que no cambiará el rendimiento de los motores.

En cuanto al bioetanol disponible en 2010, la Resolución 733 de la Secretaría de Energía estableció un cronograma para la incorporación en las naftas y explicitó la oferta con la que se contaría hasta fin de ese año.

En principio, considerando que la demanda de naftas se ubicaría en torno a 5.900 millones de litros y que la oferta acumulada de bioetanol es de 202 millones de litros, habría un faltante de unos 93 millones que se concentraría en el primer semestre.

Según la norma, la Secretaría de Energía asignará los cupos de bioetanol disponibles «tomando como base el promedio de la participación de cada refinadora en el mercado en los doce meses anteriores».

Esto tiene importancia para las refinerías porque cuanto más bioetanol se dispone, menos petróleo se necesita. Además, como en términos generales, al refinar se obtiene la misma cantidad de naftas y de gasoil, y en este último producto el corte se aplicará en forma total, lo mejor para cada refinería es contar con la mayor cantidad de bioetanol.

El criterio dispuesto por la Secretaría de Energía implica que el 55% del bioetanol sería para YPF, el 16% para Shell, alrededor del 11% tanto para Esso como para Petrobras, y un 5% para el resto.

Una vez que cuenten con el bioetanol, cada petrolera podrá definir en qué tipo de nafta lo utilizará y en qué zona del país. La restricción oficial es que «el abastecimiento de las mezclas de naftas con bioetanol deberá concentrarse en la zona geográfica más acotada posible, acorde con las características logísticas de cada empresa».

Todavía no trascendió el criterio que utilizará cada petrolera.

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