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Defendió a su hijo en un robo y lo asesinaron
El hecho sucedió durante la mañana de ayer, cerca de las 7.50, en la vivienda situada en Tuyutí 1429, de la localidad del sur del Gran Buenos Aires. Según detallaron las fuentes, la víctima fue identificada como Juan González, padre de tres hijos, que vivía con el menor de ellos, Leonardo González, su nuera y sus dos pequeños nietos.
El episodio se inició cuando Leonardo, su esposa y sus hijos de 2 y 5 años, salieron de la casa para abordar su Chevrolet Corsa rojo, estacionado en la calle, para ir al jardín de infantes. Pero, mientras su familia se acomodaba en el auto, González volvió a ingresar a su casa para buscar las mochilas de los chicos, explicaron los informantes. En ese momento, su esposa y los niños fueron abordados en la calle por entre tres y cuatro delincuentes con fines de robo que se les pusieron a la par en un Chevrolet Corsa verde oscuro.
Mientras un delincuente amenazó a la mujer y le dijo que se llevaría el auto, otro, que advirtió que la puerta de la casa frente a la cual estaban estacionados estaba abierta, decidió entrar a robar.
En el umbral de la vivienda, el asaltante se topó con Leonardo González, a quien amenazó con fines de robo. «Se manda uno adentro de casa, me dice `dame todo lo que tenés` y le digo `pará, quedate tranquilo`. Sale mi papá y (el asaltante) le dice `quedate quieto o lo quemo`, y me apunta a mí», relató ayer a la prensa el hijo de la víctima. Según Leonardo González, al ver que el delincuente lo apuntaba, su padre forcejeó con éste y fue baleado.
Un jefe policial consultado dijo que González murió en el lugar tras recibir dos balazos, uno en el pecho, con orificio de salida por el omóplato, y otro en la cabeza. Tras el ataque, el homicida huyó junto a sus cómplices en el mismo auto en el que había llegado y sin robar nada.
Por su parte, Esteban González, otro hijo del jubilado asesinado, también se mostró consternado y reclamó «que se acaben estos asesinatos». «Somos gente de barrio, de trabajo, gente que cumple con todas sus obligaciones, hay que terminar con esto», dijo Esteban, quien explicó que la reacción de su padre se debió a que «era un hombre al que le tenían encañonado a un pibe».


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