8 de julio 2010 - 00:00

Del cine

Argentinos por el mundo

«El camino del condor» ganó el 1er. Festival Internacional de Cine Documental VerAves, de Miajadas-Trujillo, Extremadura. «El verano de la Boyita», los premios de mejor film, montaje y sonido del 20° Festival de Cinema Iberoamericano de Ceará, Brasil. «Mentiras piadosas», premio especial del jurado del 17° Cinesul, Festival Iberoamericano de Rio de Janeiro. Mejor documental, «La sociedad de la nieve (Vengo de un avión que cayó en las montañas)», coproducción uruguayo-franco-argentina. Aparte, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid comienza mañana a un ciclo dedicado a Lucrecia Martel, el 16° Festival de Los Ángeles armó una retrospectiva de Torre Nilsson (la primera que dedica a un sudamericano) y la cadena HBO compró los derechos de transmisión para 2011 de «El hombre de al lado» (al que «American Cinematographer» dedicó una buena nota).

Fin de rodaje

Daniela Speranza terminó «Rambleras», comedia melancólica sobre mujeres en diverso grado de soledad, con Adriana Aizenberg, Vicky Rodríguez Cartagena, María Elena Pérez, Nicolás Pauls y equipo mayormente femenino. Coproducción de Guazú Media, Suertenpila (Uruguay), Cinemagroup (Argentina) y Cacerola Films (México), filmada en Montevideo, Maldonado y Buenos Aires. Detalles, en www.rambleras.wordpress.com.

Programación inusual

Los miércoles de julio, títulos emblemáticos del llamado Cine Inusual en Artecinema, Salta 1620 (la sala de Constitución para cinéfilos valientes). El 14, «La felicidad es un monoambiente», de Millán Pastori, con música de Millán y los Monobestias. El 21, «Apolonia Borgoña», de Mariano Ramos, comedia de cine dentro del cine con Ramos, Zimena Dust, Tetsuo Lumiére, Fabián Sancho y otros. Y el 28, «Yo soy Pocavida», de Hernán Quintana, sobre el pionero del punk rock nacional Marcelo Pocavida, con participación de Wallas, Pa(She Devils), Montolivo, Diego Curubeto y los propios padres del músico.

Independientes pero diver

Pop nacional

El plástico Edgardo Giménez expuso en ArteBA el decorado del dormitorio de Libertad Leblanc en la comedia «Psexoanálisis», la primera con escenarios «psicodélicos» de nuestro cine, y también la primera que dirigió Héctor Olivera, allá por 1968. La segunda, «Los neuróticos», también tuvo a Giménez como escenógrafo. Después Olivera se inclinó por otros ambientes («Las venganzas de Beto Sánchez», «La Patagonia rebelde», etc., hasta «El mural», que tiene admirable trabajo de Emilio Basaldúa), pero el dormitorio aquel sigue dando que hablar. Se lo verá el año próximo en el Mamba, siempre sin su ocupante.

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