La presión sobre Bonesi, la compañía de electrodomésticos que se presentó en convocatoria de acreedores y dejó de cumplir con el pago de sus fideicomisos financieros en el mercado local, aumenta día a día. Hoy el Banco de Valores tiene previsto presentar una denuncia penal contra ejecutivos y gerentes de la empresa, que -según considera- están reteniendo indebidamente las cobranzas de créditos otorgados.
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Se estima que Bonesi tiene cerca de $ 50 millones emitidos en fideicomisos aún pendientes de pago. La compañía respondió que no pagará el dinero de las cobranzas hasta que la Justicia no se expida sobre «las relaciones jurídicas» que la vinculan con los respectivos fideicomisos. Sin embargo, los dos bancos que actuaron como organizadores de los fideicomisos, Banco de Valores y Standard Bank, sostienen lo contrario. Básicamente, la postura es que la cobranza de los créditos debería ser remitida de manera automática a los fideicomisos para poder pagarles las cuotas de capital e interés a los inversores.
En la asamblea mantenida el último viernes, Standard Bank acordó con los tenedores de los fideicomisos que se avanzará para «remover a Bonesi SA como administrador de los créditos fideicomitidos». Al mismo tiempo, se resolvió «la iniciación de una acción penal contra el administrador y quienes resulten responsables» de esa retención. Lo mismo resolvió Banco de Valores, que se encuentra en la búsqueda de un nuevo agente para que se haga cargo de la cobranza de los préstamos.
Mientras tanto, se dificulta el pago de los fideicomisos. Banco de Valores pudo cumplir ayer con capital e interés, ya que corresponde a préstamos cobrados antes de la mencionada retención por parte de la empresa. Pero el Standard Bank sólo pudo pagar intereses la semana pasada (no el capital) con dinero del denominado «fondo de reserva», por lo que ya no tendría recursos para hacer frente a los compromisos el mes próximo.
En la Bolsa porteña, que preside Adelmo Gabbi, están pendientes de lo que resuelva la Justicia, porque se trata de un verdadero «caso testigo». Al ingresar la empresa en convocatoria de acreedores, ahora pretende reconocer que la cobranza de los créditos que garantizan los fideicomisos emitidos ya no corresponde al giro del negocio. La expectativa ahora pasa por la decisión judicial. Además de comenzar con la demanda penal, los bancos involucrados con los fideicomisos también solicitaron una medida cautelar para que la empresa gire los fondos correspondientes.
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