11 de abril 2016 - 00:00

Demora en la trilla de soja argentina dio un respiro

La soja, que había encontrado techos en Chicago y empezaba a tornarse a la baja, encontró soporte en las demoras de cosecha en nuestro país asociadas a las lluvias. De todas formas esto sería un efecto efímero, difícil de capitalizar de parte del productor, que tampoco puede mover sus granos por las lluvias.

Sin embargo si las lluvias continuaran el peligro para la soja sería que, al hincharse los granos, las vainas se abran y se pierdan los porotos. Este proceso llamado dehiscencia es natural para la soja, y esa es la razón por la cual los productores siempre priorizan la recolección de la oleaginosa sobre el maíz.

Otra de las novedades a dar seguimiento es la noticia de que China pasará de subsidiar a los productores con un precio de maíz superior al internacional, a darle un subsidio directo. La política anterior, donde el Estado compraba el maíz a los productores al precio estipulado, terminó generando un stock en manos del mismo que se estima en más de 200 millones de toneladas.

China libera maíz

Cuando el precio del maíz interno en China excedía al internacional, los usuarios preferían abastecerse de forrajeras importadas. Y como no se les permitía importar maíz, compraban DDG desde EE.UU. (el derivado de la industrialización para etanol de maíz), sorgo, cebada y otras forrajeras. Con el nuevo esquema ese maíz comenzaría a ser liberado al mercado interno con precios similares al internacional, recortando importaciones, y por lo tanto generando una menor demanda forrajera a nivel general, que no ayudará al maíz.

Sin embargo, tras la fuerte baja de hace dos semanas, el maíz fue escalando posiciones lentamente, aunque sin revertir la caída previa. Recordemos que la misma estuvo relacionada con la sorpresa de que este año la intención de siembra de maíz norteamericano subiría en 2 millones de hectáreas. Con el rinde tendencial de Estados Unidos implicaría 20 millones de toneladas adicionales de producción, prácticamente lo que Argentina produce en un año.

Si sumamos a esto las altas existencias actuales, las dificultades de EE.UU. para colocar maíz en el exterior, y lo comentado previamente de China, parece difícil justiciar las mejoras, más allá de un rebote técnico.

En trigo, EE.UU. publicó su primer informe de estado de cultivos, sorprendiendo a los analistas con una condición para el trigo de invierno superior a lo esperado. El clima seco de la primavera y las heladas tardías no habrían tenido un impacto tan grande como se esperaba en la opinión del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA, por sus siglas en inglés).

De todas formas la traslación de esto al mercado local no es lineal. El trigo es un mercado regional en donde estamos esperando por ver si finalmente aparece o no Brasil. En ese sentido tenemos reportes de que el trigo argentino estaría llegando a Brasil más barato que el trigo de producción local, algo que no pasaba anteriormente. Quizás por esto el ritmo de ventas ha mejorado y tenemos ahora una posición de exportadores levemente vendida.

(*) Profesor investigador del Centro de Agronegocios de la Universidad Austral.

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