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Denuncian que Chávez ofreció u$s 300 millones a las FARC
Hugo Chávez en enero de 2008, poco después de la liberación de las rehenes Consuelo González de Perdomo (izquierda) y Clara Rojas (segunda desde la derecha). Fue su apoteosis como mediador ante las FARC; pronto comenzarían a denunciarse sus supuestos nexos con los terroristas.
De acuerdo con el análisis de material informático que era manejado por Raúl Reyes, ex número dos de las FARC abatido en territorio ecuatoriano en 2008, el IISS dijo que la promesa de Chávez no llegó a concretarse, aunque el venezolano sí colaboró en el plano logístico.
El IISS evaluó material entregado por el expresidente colombiano Álvaro Uribe, enemistado durante su gestión con Chávez y a quien sucedió Juan Manuel Santos, quien recompuso las relaciones con el venezolano (ver aparte).
Mediante una nota, el Gobierno de Chávez rechazó la denuncia y cuestionó que el informe adolece de «inexactitudes básicas en la prepublicidad y el propio informe», en tanto que la canciller colombiana, María Ángela Holguín, prefirió no comentar el informe, aunque dijo estar al tanto.
El informe indicó que, como contrapartida a la promesa de Chávez, las narcomarxistas FARC ayudaron a su Gobierno en aspectos de seguridad, tras el fallido golpe de Estado que tuvo lugar en Venezuela en 2002.
El comunicado del Gobierno venezolano denunció que los documentos analizados pudieron haber sido manipulados, ya que su tratamiento no se atuvo a «principios internacionalmente reconocidos para el manejo ordinario de evidencia electrónica por parte de las agencias del orden público», en alusión a Interpol. Adujo también que hasta la Corte Suprema de Justicia de Colombia calificó de inadmisible cualquier «evidencia» que viniese de las computadoras de Reyes.
La investigación del IISS indicó, además, que la llegada al poder del presidente ecuatoriano, Rafael Correa, quien supuestamente «aceptó» una contribución de «400.000 dólares» de las FARC a su campaña, fue para la guerrilla el «clímax» de años de esfuerzos para infiltrarse en Ecuador. Sin embargo, la guerrilla colombiana no llegó a gozar nunca del mismo «apoyo estatal» en ese país que en Venezuela, siempre según la versión del IISS, un think tank privado especializado en asuntos estratégicos.
Demora
El informe «Los documentos de las FARC: Venezuela, Ecuador y el archivo secreto de Raúl Reyes», de 240 páginas, se demoró más de dos años tras recibir el IISS miles de documentos informáticos hallados en tres computadoras de Reyes, dos discos duros y tres lápices USB encontrados en el campamento ecuatoriano de las FARC donde el jefe guerrillero fue abatido el 1 de marzo 2008, en un polémico bombardeo de las fuerzas colombianas, que actuaron en un país vecino sin permiso. El IISS defendió la «independencia» de sus averiguaciones.
La Embajada de Venezuela en el Reino Unido también denunció una «campaña agresiva de propaganda» en contra de su país justo cuando las relaciones con Colombia alcanzaron «un nivel estable de cooperación y de diálogo amistoso». El relanzamiento de las relaciones también fue defendido por la canciller colombiana Holguín al negarse a comentar la denuncia del IISS.
El informe especificó que la guerrilla llegó a Venezuela mucho antes que Chávez, pero que el vínculo se fortaleció desde el acceso de éste al poder en 1999. «Desde por lo menos 2000, Chávez abrigó la clara intención de suministrarles apoyo financiero en una escala calculada para afectar el equilibrio estratégico de Colombia», afirma el IISS. También les permitía utilizar su territorio, con apenas «restricciones menores».
Nigel Inkster, director de Amenazas Transnacionales en el IISS, afirmó que los archivos ofrecen también «sugerencias tentadoras, pero finalmente sin pruebas concretas, de que las FARC, operando para y de parte del Estado venezolano, podrían haber cometido asesinatos de oponentes políticos de Chávez».
Luego las relaciones se enfriaron, pero el mandatario venezolano inició un proceso de reconciliación con las FARC entre 2006 y 2007, cuando les prometió una «ayuda de 300 millones de dólares», lo que, con el tiempo, se limitó a «algunas transferencias más pequeñas de dinero, armas y municiones». El IISS dijo que también Rusia y Bielorrusia exploraron la venta de armas a las FARC a través de triangulaciones con petróleo venezolano.
En el caso de Ecuador, que también restableció recientemente sus relaciones con Colombia, el informe afirma que las FARC y aliados hicieron aportes por 400.000 dólares a la primera campaña electoral del actual mandatario, en 2006. A pesar de todo, las FARC nunca tuvieron un «respaldo estatal comparable» en Ecuador al de Venezuela.
Agencias AFP, Reuters y DPA


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