14 de julio 2017 - 21:23

Desafiante, Lula le pidió al PT que lo consagre candidato presidencial

Volvió a asegurar que la sentencia del juez Sérgio Moro no exhibe pruebas de que recibió un departamento de lujo como soborno de una constructora.

Con sus incondicionales. Luiz Inácio Lula da Silva, ayer en San Pablo, junto a dirigentes del PT y abrazado por la presidenta de la agrupación, Gleisi Hoffmann. Su carrera política atraviesa un momento dramático.
Con sus incondicionales. Luiz Inácio Lula da Silva, ayer en San Pablo, junto a dirigentes del PT y abrazado por la presidenta de la agrupación, Gleisi Hoffmann. Su carrera política atraviesa un momento dramático.
San Pablo - El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, condenado el miércoles por corrupción pasiva y lavado de dinero, prometió ayer luchar "en todas las instancias" para demostrar su "inocencia" y se mostró más dispuesto que nunca a ser candidato en 2018.

"La única prueba de este proceso de no sé cuántas miles de páginas es la prueba de mi inocencia. Es la única prueba", aseveró Lula en su primer pronunciamiento público tras la condena, realizado en la sede del Partido de los Trabajadores (PT) en San Pablo.

Acompañado por dirigentes y militantes de la agrupación, Lula cargó contra fiscales, policías, prensa y especialmente contra el juez Sérgio Moro, que lo condenó en primera instancia a 9 años y medio de prisión por, supuestamente, haberse beneficiado de un soborno de la constructora OAS en forma de un tríplex de lujo en el balneario paulista de Guarujá.

"Quiero hacer un llamado a la prensa y al pueblo brasileño: si alguien tiene una prueba contra mí, por favor, que lo diga, que la mande" a la Justicia porque "me quedaría más feliz si me condenaran con base en alguna prueba", declaró.

El magistrado dio por comprobado que Lula recibió unos 700.000 dólares en sobornos materializados en la reserva y reforma del departamento, algo que el líder de izquierda negó rotundamente.

La causa penal por la que fue condenado es una de las cinco que tiene abiertas en la Justicia, la mayoría relacionadas con el escándalo de corrupción en Petrobras, que ha enviado a prisión a decenas de políticos y empresarios.

Para Lula, de 71 años, la sentencia no dice "absolutamente nada", "tiene un componente político muy fuerte" y "ninguna verdad fue tomada en cuenta". "Destruyen la democracia", denunció.

"No sé cómo alguien logra escribir casi 300 páginas para no decir absolutamente nada contra la persona que quiere acusar", disparó contra el juez anticorrupción Moro.

"Reto a presentar una prueba, una única prueba", aseveró el político, presidente de Brasil entre 2003 y 2010.

A las puertas de la sede del PT, decenas de simpatizantes acompañaron a la distancia las declaraciones de su líder con las tradicionales proclamas: "Lula guerrero del pueblo brasileño" o "Brasil, urgente, Lula presidente".

En este sentido, Lula anunció que apelará "en todas las instancias" y se mostró más contundente que nunca sobre su candidatura de cara a las próximas elecciones, previstas para octubre del próximo año.

"Esta cacería es parte de la lucha política. No pretenden condenar a Lula, sino al proyecto político que represento junto a millones de brasileños", afirmó.

"Mis acusadores saben que no robé, pero no pueden retroceder, porque son prisioneros de las mentiras que crearon", declaró.

"Quiero decir a mi partido que hasta ahora no lo había reivindicado, pero a partir de ahora voy a reivindicar al PT el derecho de colocarme como postulante a la candidatura" presidencial, manifestó ante los asistentes, que rompieron en fuertes aplausos.

La condena, al ser de primera instancia, puede ser revertida por un tribunal superior y le permite, por el momento, ser candidato, condición que perdería si la sentencia fuera ratificada en segunda instancia (ver nota aparte).

Por tanto, el futuro político de Lula estará en manos de los tres jueces que componen la octava sala del Tribunal Regional Federal de la 4ª Región, con sede en Porto Alegre.

Lula espera seguir allí el mismo camino del extesorero del PT João Vaccari Neto, absuelto en esa instancia tras haber sido condenado a 15 años de prisión por su implicación en el caso Petrobras.

"Una elección sin Lula es un fraude", afirmó la presidenta del PT, Gleisi Hoffmann, durante la comparecencia del exmandatario.

Lula dijo sentir que se trata de "una tentativa para sacarme del juego político", pero prometió, si la Justicia lo permite, "luchar de la misma forma que cuando tenía 30 años" para "convencer a la sociedad" de que su proyecto es el que necesita Brasil.

"Quien crea que es el fin de Lula va a tenerse que partirse la cara porque quien tiene derecho de decretar mi fin es la población brasileña", vaticinó.

Agencias EFE, DPA y AFP,


y Ámbito Financiero

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