9 de septiembre 2014 - 00:00

Desafío

El patriarca caldeo de Bagdad, monseñor Louis Sako, pidió ayer al papa Francisco que viaje a Irak para acompañar a la comunidad cristiana sin temor ante los ataques del Estado Islámico, recordando que el propio pontífice dijo estar dispuesto a visitar ese país si fuera necesario. "Es nuestro padre y un padre no sólo piensa y dice palabras para dar aliento a sus hijos, sino que está cerca. La cercanía, la presencia es otra cosa", apuntó.

Dejá tu comentario