3 de octubre 2013 - 00:00

Descontrolado, Maduro amenazó con una ruptura total con Estados Unidos

En menos de 24 horas, el presidente Nicolás Maduro subió el tono de sus declaraciones y elucubró todo tipo de teorías conspirativas sobre los males que se ciernen sobre Venezuela.
En menos de 24 horas, el presidente Nicolás Maduro subió el tono de sus declaraciones y elucubró todo tipo de teorías conspirativas sobre los males que se ciernen sobre Venezuela.
Caracas - Con un tono cada vez más desmedido, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, advirtió ayer a EE.UU. que si sus funcionarios en Caracas "se ponen cómicos" los echará a todos y denunció que la DEA habría puesto la cocaína en el avión de Air France la semana pasada para crear una excusa para atacar al país. La verborragia del mandatario llegó poco después que la Casa Blanca anunció la expulsión del encargado de negocios de Venezuela en Washington junto con otros dos diplomáticos, en reciprocidad por una medida similar tomada el lunes por el mandatario.

"Si se ponen cómicos, los expulso a todos, porque aquí nadie va a meter sus narices. Venezuela se respeta", afirmó Maduro en un acto en la Comandancia General de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), en Caracas.

El mandatario tildó de "insolentes" los dichos de Kelly Keiderling, encargada de negocios de EE.UU. en Venezuela, quien con su vicecónsul, David Moo, y la diplomática Elizabeth Hoffman fueron echados tras ser acusados por el Gobierno de participar en "planes conspirativos" con la oposición.

"La altanería con la que salió la encargada nunca se había visto que alguien en la sexta o séptima jerarquía del Departamento de Estado, salga a retar a un presidente, salga a retar a un pueblo completo", expresó en referencia a las declaraciones que Keiderling hizo antes de regresar a Washington.

El presidente dijo que su decisión tuvo resultados mayores que los esperados: "Toqué más allá de lo que pensaba que iba a tocar. Fue lo que pensé en el momento que vi esas declaraciones insolentes. Lo que hicimos está bien hasta ahí. Es que estamos todo el día desmontando minas; éste es un campo minado".

En los últimos días, Maduro inició una cruzada contra la oposición, los medios, los empresarios venezolanos y EE.UU., todos actores a los que responsabiliza por la "guerra psicológica y económica contra la revolución", en un intento por justificar la creciente debacle económica del país y el descontento popular causados por la escasez de alimentos básicos y una inflación que en agosto llegó al 45,4% anual, impulsada por una devaluación del bolívar que el Gobierno no logra controlar pese a los intentos por flexibilizar el estricto control cambiario.

Durante el acto de ayer, instó a los militares a hacer respetar la soberanía ante cualquier falta de respeto y dijo que la GNB "ya no es ni será más nunca cancerbero de la burguesía". "Digo esto y me imagino que a algunos burgueses que me ven, sobre todo en Miami, se les revolverá el estómago; caerán de largo a largo".

Asimismo, el mandatario advirtió que la DEA podría estar involucrada en el caso del decomiso de 1.382 kilos de cocaína en el vuelo de la línea Air France, que salió de Caracas. "La DEA es así, con la mafia no sé qué cosa. Ahora dicen que detrás de esto está la mafia italiana, bueno todas esa mafias son panas (amigas) de la DEA", expresó y señaló que el narcotráfico "tiene un gran poder", el cual podría ser utilizado "por el sector este que está montando expedientes contra el país como un arma política para decir que es un narcoestado".

Las acusaciones de Maduro fueron respondidas por Washington, que lo acusó de intentar "distraer de sus problemas internos", aseveró el vocero de la Casa Blanca, Jay Carney. Poco después, la vocera adjunta del Departamento de Estado, Marie Harf, reveló que "declaramos al encargado de negocios, la segunda secretaria y uno de sus cónsules persona non grata". "Tienen 48 horas para abandonar", el país.

Agencias AFP, EFE y Reuters, y Ámbito Financiero

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