- ámbito
- Edición Impresa
Desde hoy negocian con los Moyano el fin a los bloqueos de empresas
Desde hoy, en el Ministerio de Trabajo, los representantes del Grupo Techint y el sindicato de Hugo Moyano, representado en este conflicto por su hijo Pablo, comenzarán a negociar sobre el reclamo para que se resuelva la situación laboral de unos 1.000 choferes contratados por 80 empresas transportistas. Moyano insistirá en que estos operarios deben ser asumidos como planta permanente por la compañía Techint. Desde la empresa se rechaza esta posición y se asegura que son las compañías contratadas por Siderar las que tienen que responder por el problema. La posición del Ministerio de Trabajo será aplicar la ley de contrato laboral, que impone la solidaridad de la siderúrgica en cuanto a la fiscalización de la situación de los choferes. Esto implica que desde el Gobierno se intentará que se busque un esquema de control para que todos los choferes pasen a estar en condiciones de legalidad y que no se contrate a transportistas que no puedan cumplir con esta obligación.
Se negociará, además, cómo estas compañías que trabajan para Siderar afrontarán la deuda de más de $ 3,2 millones por la falta de aportes previsionales. El Gobierno busca, para garantizar el pago, que indirectamente Siderar se responsabilice del cumplimiento de las liquidaciones.
Hugo Moyano reconoció el jueves que había levantado el bloqueo a pedido de Cristina de Kirchner, hecho a través del ministro Tomada horas después de haberse anunciado la conciliación. Durante casi 24 horas (entre el martes al mediodía y el miércoles por la mañana, y cuando se conocía el texto de la medida), los Moyano continuaron con el bloqueo a las cinco plantas de Siderar sin tomar nota de la decisión oficial.
Su intención era llevar la protesta hasta las últimas consecuencias, sumando además a la crisis a gremios como la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Antonio Caló y la Unión Obreros de la Construcción (UOCRA) de Gerardo Martínez. Ambos sindicatos eran los más afectados por el bloqueo, ya que representan a la mayoría de los trabajadores de Siderar, y sus líderes habían comenzado a impacientarse con Moyano por la continuidad de la medida de fuerza.
Según la conciliación dictada por el Ministerio de Trabajo, el conflicto debería solucionarse antes del miércoles 8 de setiembre. Siderar buscará además mantener el conflicto fuera de la mirada política y que la negociación se concentre en el Ministerio de Trabajo. La semana anterior, en medio del cortocircuito entre la UIA y AEA con el Gobierno por la falta de empresarios en la presentación del informe sobre Papel Prensa en la Casa de Gobierno, la mayoría de las crónicas relacionaban ambos conflictos como parte de la misma situación de crisis en la relación entre las compañías más grandes del país y los Kirchner. Desde Techint intentarán desde hoy separar ambas interpretaciones.


Dejá tu comentario