29 de noviembre 2013 - 00:00

Después de autopista PRO busca convenio con Nación por juego

Horacio Rodríguez Larreta
Horacio Rodríguez Larreta
El Gobierno nacional sorprendió al macrismo al anticiparse a uno de los temas que serían conversados entre el jefe de Gobierno porteño y Jorge Capitanich en la entrevista que tienen la semana que viene. Fue cuando Florencio Randazzo, tras una reunión con Cristina de Kirchner, anunció que concederá el corrimiento de un cerco de Aeroparque que mantiene trabadas las obras de la extensión de la Autopista Illia.

La obra implica unir la avenida 9 de Julio con la avenida General Paz y se paralizó hace varios meses por el alambrado. Inclusive fue tema de charla entre Cristina de Kirchner y Mauricio Macri, pedido que el jefe porteño pensaba retomar ahora con los nuevos funcionarios. También se trata del corrimiento de las torres de alta frecuencia que orientan a los aviones, pero no se saldaba la puja sobre a quién le correspondía la tarea, si a la administración nacional o a la porteña. Finalmente Randazzo le comunicó al jefe de Gabinete PRO, Horacio Rodríguez Larreta, que podrán continuar el kilómetro de extensión que falta.

Como sea, no es todo lo que espera el PRO, ya que, fuera de la agenda que piensan tratar con Capitanich y con otros actores más locales, el macrismo viene conversando un tema espinoso casi en murmullo con el kirchnerismo: cómo obtener más ingresos de los juegos de azar. Es decir, cómo ingresar fondos al Presupuesto de la Ciudad de Buenos Aires que provengan de los casinos flotantes, el hipódromo porteño y todas sus tragamonedas.

No por nada, Macri reunió a los titulares de los bloques de la oposición para pedirles que debatieran alguna iniciativa que lograra cobrar un impuesto a la actividad ya que la Ciudad de Buenos Aires no consigue, como consigna la Constitución local, tener el manejo total de los juegos de azar en su territorio. Hubo un segundo encuentro que condujo Cristian Ritondo, pero luego el debate se silenció, dicen, ante las discusiones por la sanción del paquete económico de leyes que ayer logró aprobar el PRO (ver nota aparte).

Anteriormente, la oposición le impuso al PRO un impuesto al juego que nunca se pudo cobrar y entró en un vericueto judicial. Hasta el momento se mantiene un convenio entre la Ciudad y Lotería Nacional, estrenado en la pasada gestión de Aníbal Ibarra, para que el distrito porteño reciba parte de lo producido por los juegos, algo que este año llegaría a sumar unos $ 350 millones.

Macri buscará agrandar esa partida en por lo menos $ 200 millones más y lo obtendría de una renovación del convenio que debe refrendar la Legislatura. Eso no implica un impuesto que pagarían los empresarios del juego, sino un ingreso que vendría a la Ciudad desde el organismo nacional directamente.

Por eso, según cómo evolucionen esos acuerdos en murmullos, el PRO podría sorprender con la presentación de un proyecto de ley que sostenga que autoriza al Gobierno porteño a modificar el llamado Convenio del Juego "siempre y cuando no se autoricen nuevas tragamonedas ni lugares de juego y sólo se incremente la partida para la Ciudad", según explicó un observador de ese trámite. Ese proyecto se podría tratar -de presentarse- antes del 10 de diciembre próximo, es decir, ante de la renovación de bancas en la Legislatura porteña.

Otra posibilidad es que se acelere el acuerdo y directamente el PRO presentara un nuevo convenio firmado con la Nación que deberá aprobar la Legislatura. En ese caso, consideran en el macrismo que no habría bloque rival que pudiera oponerse a que la Ciudad obtenga más ingresos, cuando además los montos provenientes del juego son destinados a fines sociales.

Así, el macrismo se entusiasma con que, además de terminar la autopista Illia, pueda obtener recursos de un acuerdo por la actividad lúdica que se desarrolla en su geografía, una pelea que se renueva cada año.

Dejá tu comentario