24 de noviembre 2009 - 00:00

Destraba Cristina malón de embajadores

Jorge Taiana
Jorge Taiana
Se confirma fatal el adelanto de este diario del pedido del Gobierno a la comisión de Acuerdos de designación como embajador art. 5° (político) para el ex secretario de Cultura Torcuato Di Tella, quien tiene como destino la legación argentina en Italia. En el Senado está desde hace una semana el pedido de acuerdo para otro ex secretario de Cultura, José Nun, quien tiene como destino la silla que dejó el año pasado Federico Mirré en Londres.

En su última sesión el Senado aprobó ya el acuerdo para ocupar la embajada en Siria del dirigente peronista y activista de la comunidad islámica en la Argentina Roberto Ahuad, a quien se le atribuye haber calificado en un acto en enero pasado a Israel como «Estado genocida» por su invasión a la Franja de Gaza. Ayer la propia Cristina de Kirchner intentó una defensa del designado con un argumento poco atinado: «El Estado argentino no anda espiando ni escuchando lo que dice cada uno de sus ciudadanos». Por lo menos debería enterarse de lo que dicen sus candidatos a embajadores. Concedió ante la prensa que le preguntó sobre el tema en Casa de Gobierno que la Cancillería analizará el asunto, con lo cual esta silla de Ahuad, un reconocido dirigente del peronismo y de su comunidad, puede vacilar. Este hombre que es presidente del Club sirio-libanés de Buenos Aires es considerado un moderado pese a que tiene que explicar por qué hizo marchas junto a Luis Delía y ha tenido calificaciones sobre Israel que han extrañado aún a sus amigos en a comunidad judeo-argentina.

Ambición


Ahuad tiene ambición política, se acercó a Jorge Telerman cuando era jefe de Gobierno porteño y consiguió una designación en un cargo para administrar los locales en los bajos de las autopistas porteñas. Pocos días antes de la última elección de jefe de Gobierno se pasó a las huestes de Daniel Filmus, escalera que le permitió acercarse a los Kirchner, quienes lo han escuchado más de una vez sobre temas comunitarios.

Mañana es la última sesión del actual Senado y si no se agregan nuevos pedidos de acuerdos se cierran las posibilidades para que hombres de carrera puedan pretender cargos; en marzo, cuando se reanuden las sesiones habrá más desocupados para pelearle lo que creen es un derecho. Lo que desearían es que no se pidieran por ahora más acuerdos para concentrar el fuego sobre plazas como Roma o Londres que podrían ser cubiertas por profesionales sin necesidad de pedir acuerdo al Senado.

Este adelanto de designaciones de Di Tella y Nun puso en estado de alerta al padrón de los diplomáticos de carrera, que movilizaron ayer varios comandos que pasaron a la acción desplegados en representación de diversos sectores; un editorial del diario La Nación expresó la inquietud del sector más conservador de la casa; un envío del sitio web de Jorge Asís, volcó inquietudes de sectores más postergados en la Cancillería de Jorge Taiana.

Para frenar las especulaciones entre los diplomáticos que estallaron a partir de estas tres designaciones políticas, la Cancillería dio un envión a siete designaciones más de profesionales de carrera que desempeñarán por vez primera cargos de embajadores. Son Noemí Gómez para República Dominicana, José Pico para Marruecos, Joaquín Otero para Filipinas, Amando Maffei para Turquía, Juan Caballero para Angola, Jorge Biga para Kuwait y Guillermo Rossi quien partirá hacia la conflictiva Honduras.

Con estos nombramientos espera Taiana tranquilizar las demandas, que igual seguirán porque está vacante todavía la plaza que dejó Jorge Yoma en México para ser diputado nacional por La Rioja. Esa silla se la ofrecieron hace varios meses a Patricia Vaca Narvaja, cuando se quedó afuera de las listas kirchneristas en Córdoba para renovar la banca. Pasa el 10 de diciembre de una vicepresidencia de la Cámara de Diputados al llano; sólo hay un antecedente de tamaña degradación, la de Rafael Pascual en 2001 cuando pasó de la presidencia de esa Cámara a la agencia de prode y lotería de la cual vive dignamente hoy. Como Vaca Narvaja, una instrumentista quirúrgica que reclutó alguna vez Eduardo Valdés para hacer política, había perdido una interna partidaria.

Congelada


Cuando le ofrecieron la embajada en México, esta diputada saliente tuvo la ocurrencia de decir que no estaba segura de aceptar porque se sentiría más útil en un cargo en el país. Bastó para que la congelasen en el grado de postulante del que no puede salir, aunque pregunta cada tanto «cómo va lo mío».

Otra legisladora saliente que camina desconcertada sobre el ring es la senadora por Mendoza Marita Perceval. Le tenían prometida la embajada en Italia que ahora se lleva Di Tella. También jugó para ser Defensora del Pueblo en el lugar que dejó Eduardo Mondino pero tampoco lo logra. Le atribuyen un entusiasmo a destiempo por los cargos: se apuntó en 2003 para ser ministra de Educación de Néstor Kirchner y en 2007 para serlo de Defensa de Cristina. Tampoco lo logró porque se adelantó en autopostulaciones.

Para quienes insistirán en el reclamo de embajadas quedan algunos saldos y retazos en países en los cuales los representantes de la Argentina han superado el límite de los cinco años. Una es Portugal (allí está el legendario Jorge Faurie) para donde se ha mencionado al profesional Luis Krekler; otra es Austria (hoy la tiene Eduardo Curia), pero la más codiciada es Uruguay, adonde se ha eternizado el cafierista Hernán Patiño Meyer, que representó a Menem, a Duhalde y ahora a Kirchner.

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