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Detienen al capo mafioso que renovó la Camorra napolitana
La Policía difundió ayer el rostro de Nicola Shiavone, arrestado en Casal di Principe, una pequeña ciudad de Nápoles. Es un experto en la «legalización» de los negocios de la Camorra.
Schiavone, de 31 años, encabezaba el clan desde que su padre, Francesco, fue condenado en 1998 a cadena perpetua. Ayer fue detenido sin oponer resistencia junto a otras dos personas en una casa en Casal di Príncipe, provincia de Caserta, en el norte de Campania -la región italiana cuya capital es Nápoles- acusado por tres homicidios.
Según los responsables de la investigación, el capo mafioso mandó a matar a Francesco Buonanno, Giovanni Battista Papa y Modestino Minutolo -cuyos cuerpos fueron hallados en mayo del año pasado en diferentes lugares de la provincia de Caserta-, y quienes eran miembros de su banda bajo sospecha de traición.
Los tres asesinados, según pudieron establecer los fiscales que siguieron el caso, intentaron una extorsión contra un tambo de la región, epicentro de la producción de mozzarella de bufala en Italia, y proyectaban asociarse con el capo rival Francesco Bidognetti, conocido como «Cicciotto e mezzanotte».
Schiavone había pasado a la clandestinidad en junio de 2009, aparentemente siguiendo el consejo de su padre, a quien veía regularmente en la cárcel y del que recibía instrucciones para la conducción de su organización criminal.
La casa en la que fue detenida el capo estaba protegida por altos muros en su perímetro externo, un servicio de control por video de los accesos, sistemas de detección electrónica de micrófonos y un centro de comunicaciones en el que se podían interceptar las transmisiones de la policía.
La policía encontró también una habitación en la que Nicola Schiavone pintaba cuadros al óleo, un hobby que heredó de su padre, al que le fue descubierta una colección de retratos de santos y otras imágenes religiosas en el momento de su arresto, junto a una imponente biblioteca dedicada a su sujeto preferido: Napoleón Bonaparte.
El clan de los Casalesi -cuyo nombre proviene justamente de la localidad de Casal di Príncipe- es considerado uno de los más importantes de la Camorra, y a partir de su base en Caserta extendió sus operaciones no sólo hacia el norte de Italia, principalmente la Lombardía, sino también hacia el exterior, en especial España y Escocia.
Según estimaciones de las autoridades italianas, el volumen de negocios anual del clan es de unos 30 mil millones de euros, y la organización criminal es considerada responsable de 646 homicidios cometidos entre 1985 y 2004.
Para los expertos en mafia los Casalesi no deben ser vistos como una simple familia o clan de la Camorra, sino como los inventores o perfeccionadores del llamado Sistema, un organigrama de funcionamiento vinculado a la vez con las raíces campesinas de los clanes y la realidad empresarial moderna.
Su capacidad de alternar las actividades ilegales, ante todo el tráfico de drogas, con las legales -como el tratamiento de los deshechos tóxicos, o la construcción- es tan conocida como su implacable inclinación a la violencia.
Es así que cuando en 1988 Antonio Bardellino, uno de los fundadores del Sistema, fue asesinado en su casa en Buzios (Brasil), la guerra de sucesión y las venganzas entre grupos rivales en su clan camorristico volvieron a Casal di Príncipe, con una población de poco más de 20.000 habitantes, el área urbana europea con mayor tasa de homicidios.
Agencia ANSA


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