11 de diciembre 2014 - 00:23

Diálogos con José Tasa

Un único tema en el encuentro de todos los miércoles con el experto financiero: el canje, la recompra de Boden 2015 y la emisión de Bonar 2024. Habla José Tasa de viajes secretos de funcionarios, cálculos que no cierran y órdenes jugosas que trae un banco norteamericano. Periodista: Mala suerte para el Gobierno: justo se desató una minicrisis en mercados emergentes...

José Tasa: Sin duda es el peor momento del año para los mercados emergentes. Igual hablé con varios fondos de inversión de Estados Unidos y están preguntando algunos detalles como para invertir.

El secretario de Finanzas, Pablo López, viajó en secreto y estuvo viernes y sábado en Nueva York y lunes y martes en Londres. Su agenda estuvo copada por grandes fondos, algunos bancos de inversión, pero siempre bajo la promesa de mantener silencio sobre lo conversado. Hubo algunos bancos que quisieron reunirse con el funcionario, pero quedaron afuera. Hoy (por ayer) me comentaron que el JP Morgan tenía órdenes de u$s 1.500 millones para comprar el Bonar 2024.

P.: Lo que importa de la transacción son los fondos frescos...

J.T.:
Los canjes van y vienen; lo que importa es el Bonar. Es más, le diría que a los precios de cierre de hoy (por ayer) los números no cierran para canjear Boden por el Bonar. A no ser que se tengan 300 millones de Boden 2015 en cartera, no conviene ingresar en la transacción para hacerse de Bonar. Se ahorra plata vendiendo y comprando en el mercado. Tome en cuenta, además, que ni el BCRA ni la ANSES tienen en cartera montos significativos en Boden 2015. El fondo Templeton sí tiene Boden. Pero fíjese que los Boden rinden casi un 12% en dólares contra el casi 10% del Bonar. ¿Conviene cambiar de papeles? De nuevo, si se tiene un monto significativo, sí. Además, piense que si no entra, cuando usted cobre el pago final del Boden el 3 de octubre del año próximo, la reinversión quizá la podrá hacer al 7% en dólares. Si se va al Bonar ahora, se asegura ese rendimiento del 10% anual de punta a punta, por casi diez años.

P.: ¿Y la opción de recomprar directamente Boden?

J.T.:
En el exterior no influye. En la plaza local, quizás hay algunos inversores que se desprendan de sus títulos. Pero volviendo al canje, sí es cierto que hubo llamados a entidades locales con la clásica sugerencia para que participen de la transacción. También al parecer hubo algún tipo de acuerdo de palabra con bancos y empresas brasileños, como el BTG Pactual, por ejemplo, para que canjeen sus títulos y, a cambio, se habiliten las transferencias de dólares al exterior que estaban frenadas.

P.: Y la situación internacional, ¿cómo la ve?

J.T.:
Es un desmadre. Muchos pensaban, especialmente en Europa, que la caída del petróleo es positiva y que no importa lo que pase en el mercado. Al final, los únicos que entienden la importancia de los mercados son los EE.UU. Piensan el país como si fuera un "hedge fund". Mal no les va, ¿no? Pero es interesante lo que está sucediendo en Venezuela. El valor total de su deuda a precios de mercado es de u$s 35.000 millones. Es menos de un año de exportaciones con el barril de petróleo a u$s 50. Sus títulos rinden un 50%... Habría que apostar algo. Pero más allá de ello, muestra hasta dónde llegó el pánico de los inversores. Nadie mira los números. Otra: Petrobras está cotizando a 1,4 de valor libros. Un regalo. A 8 dólares es un valor ridículamente bajo para un papel que estuvo a u$s 70. El piso debería estar cerca.

Guillermo Laborda

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