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DIÁLOGOS
Gabriela Michetti
(Fue noticia Gabriela Michetti, ahora por un asalto que sufrió al entrar en su casa en la Capital Federal. Dio detalles de ese hecho pero también discurrió -como pocas veces- sobre su futuro político. Fue por Radio 10.)
Periodista: ¿Cómo vivió el asalto?
Gabriela Michetti: La verdad es que yo me metí a mi casa y, en el momento que entré con mi hermana, escuché el ruido ese terrible y estrepitoso, pero nada... Yo pensé que eran petardos, porque no distingo una bala ni soñando, y mi hermana se asustó y me dijo: «No, son tiros» y nos metimos adentro, a la media hora ya estaba en mi cama. Eran las 12 de la noche y nada, me empezaron a llamar los compañeros de colegio de Lautaro, mi hijo, porque lo veían en la tele. Ahí me enteré que ni bien cerró la puerta el custodio, fue hacia el auto y ahí vio que lo estaban forcejeando al otro custodio, a su compañero, y entonces dijo: «Alto, Policía». Los delincuentes no acataron y empezaron los tiros y las corridas. Agarraron a uno. Así que eso, pobres, lo sufrieron ellos, no yo que estaba metida adentro.
P.: Usted tiene otros problemas...
G.M.: Sí, no... Yo tengo varios otros problemas, pero son menores.
P.: Como se candidatea...
G.M.: No, yo no quiero ser candidata, pero me parece que es muy complicado.
P.: A usted le gusta la parte ejecutiva...
G.M.: No sólo por eso porque yo también he sido legisladora, y el que tiene vocación política le mete garra a todo y se esfuerza por ser responsable y hacer las cosas bien. El tema es el de los cumplimientos de los mandatos, es la responsabilidad con los ciudadanos. Veo que me queda bastante poco margen porque siento que realmente también hay que ganar elecciones. La política requiere que vos ganés para acceder al poder y que el poder deje de ser una mala palabra y sea un instrumento para transformar la realidad, y para eso tenemos que ganar. Para ganar hace falta que la gente te conozca y sienta que sos su representante.
P.: En los últimos años casi nadie terminó un mandato...
G.M.: Es muy feo eso. Con lo cual estoy tratando de ver si encontramos la manera que yo pueda cumplir con mi rol de vicejefa, de las cosas que realmente tengo responsabilidad como tal y encontrar la manera que de cualquier forma pueda ayudar en las elecciones a que nuestra fuerza política esté bien, que tenga una buena representación y un buen apoyo de la gente. Así que estamos en esa discusión, pero no es fácil. Hay muchas cosas en juego.
P.: ¿Se desdoblan o no las elecciones en la Capital Federal?
G.M.: Bueno, para ese tema soy una convencida desde siempre de que hay que hacer elecciones locales separadas de las nacionales porque si no no logras que la elección local sea una elección local, se nacionaliza la elección local.
P.: Y si se desdoblan la obligación es ganar las dos. No se puede ganar una y perder otra.
G.M.: Yo no estoy muy convencida de que necesariamente la manera de crecer en la política sea que siempre tenés que ganar todo y tenés que ganar una elección nacional.
P.: Ustedes ya ganaron la Ciudad, ya está. Ahora tienen que ir por más.
G.M.: Yo creo que está bien, pero creo que hay maneras de crecer. Vos pensalo. Nosotros ganamos, pero ganamos hace un año y hay que fortalecerlo, no terminó el Gobierno de la Ciudad, estamos en el primer año de Gobierno. La verdad es que creo que uno puede crecer políticamente apostando a crecer desde otro lugar, que no sea ganar todas las elecciones porque (...) como fuerza nueva, creciendo.lo mismo pasó con fuerzas como el PP en España, digamos. Son fuerzas que van creciendo de a poco, no ganás de golpe todas las elecciones porque tenés que ingresar mostrando también. Así que (...) no me parece grave, sinceramente no me parece grave.
P.: Pero puede llegar el momento en que decidas ser candidata a legisladora en la Ciudad de Buenos Aires.
G.M.: Eso es lo que yo preferiría, digamos. La idea de Mauricio es que yo sea candidata a diputada nacional y por ahora me pide eso con mucha apertura, porque Mauricio es un tipo que en ese sentido siempre da lugar a la discusión dentro del partido y del consenso. Por eso estoy tranquila de que todavía tengo margen de discusión.


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