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Diálogos en Wall Street
El rally de las acciones avanza, quizás lento pero seguro. Y su principal escollo, según Gordon Gekko, podrá correrse por más tiempo si los republicanos se avienen a mover el techo de la deuda por tres meses. Sobre la Fed no hay dudas: Bernanke seguirá apostando firme por el QE3.
Gordon Gekko: Es el mejor cierre semanal desde 2007. Aunque al Dow Jones todavía le falta quebrar los máximos de septiembre último de manera rotunda.
P.: La Bolsa trepa pese a que los balances no son tan buenos.
G.G.: Le alcanza con el hecho de que no sean tan malos como se había vaticinado. Y hay puntos fuertes: la resurrección de la vivienda está bien fundamentada y tiene mucho recorrido por delante. Transportes sube con firmeza lo que, a su vez, es un excelente mascarón de proa. Los papeles financieros, plagados de escándalos y bemoles, también sortean las dificultades con soltura. Y las penurias de Apple, que supo ser la acción estrella, no provocan trauma más allá del sector específico.
P.: Usted veía un obstáculo formidable en marzo cuando Washington volviera a discutir los temas que quedaron pendientes del abismo fiscal y, a la par, hubiese que elevar el «techo» de la deuda pública.
G.G.: Es que es una novela absurda de nunca acabar.
P.: Parece que afloró la buena voluntad.
G.G.: Los republicanos están dispuestos a conceder una ampliación del tope de la deuda que equivale a extender el horizonte de paz por unos tres meses. El obstáculo no se elimina, pero se desplaza convenientemente. Así el rally gana espacio para desplegar sus alas.
P.: Venimos desplazando el problema del techo de la deuda sin solucionarlo, desde hace mucho tiempo.
G.G.: Si me pide una opinión, el mejor remedio sería conceder una ampliación suficientemente generosa como para quitar el asunto de la agenda. Obama tiene razón cuando se queja. Como la tenía Clinton cuando su Administración tuvo que cerrar áreas importantes, dos veces, de manera temporaria, para no excederse con el tope. ¿Qué sentido tiene el presupuesto si el gasto que el Congreso autorizó no se puede ejecutar porque choca contra esta limitación que también emana del Congreso?
P.: Piensa que la Bolsa va a aprovechar la extensión para continuar trepando.
G.G.: Sería lógico. No es fácil apostar en contra. Una de las mejores razones era esperar una colisión cuando se acercara marzo y ahora resulta que la fecha se corre.
P.: También se especuló, después de conocidas las minutas de la última reunión de la Fed, con una eventual voluntad del banco central de comenzar a arriar las velas del estímulo monetario antes que terminara el año.
G.G.: Es diferente. Demócratas y republicanos volverán a trenzarse en la arena pública. Está en los planes de ambos. La idea de discontinuar la compra de bonos -el llamado QE3- no figura en la agenda de la Fed.
P.: Las minutas parecían indicarlo.
G.G.: Las minutas mostraron la división que existe en el seno de la Fed. Eso es real. Existen casi tantas posiciones como opinantes.
P.: Entonces...
G.G.: Hay quienes se oponen al QE3 y hay quien expresamente votó en contra, pero ello no impidió que se ejecutara, en plena campaña electoral, ni que luego del vencimiento del Twist 2 se decidiera engrosarlo para no dejar de comprar bonos por el equivalente a 85 mil millones de dólares por mes. La toma de decisiones no está afectada por el gran abanico de opiniones.
P.: Donde manda capitán, no manda marinero. Bernanke es el que corta el bacalao y él está convencido de la necesidad de perseverar con el QE3.
G.G.: Lo acaba de recordar esta semana en la Universidad de Michigan. Sin tapujos. Hemos hecho progresos, dijo, pero de ninguna manera se ha terminado la faena. El mercado de trabajo es el blanco de sus desvelos y, antes de retirar el estímulo, Bernanke quiere ver condiciones laborales mucho más pujantes. «Hay demasiada gente (sin ocupación) cuyas habilidades y talentos están desperdiciados», señaló. Y reiteró que no cree que el QE3 vaya a provocar inflación.
P.: Tenemos vía libre.
G.G.: Si por Bernanke fuera tendríamos todo el parque de locomotoras a favor. Es la política la que nos va a bajar la barrera. Pero lo hará un par de estaciones después de lo previsto.


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