5 de abril 2013 - 00:00

Diálogos en Wall Street

Ya no es un mal número, o dos. Es toda una batería de indicadores económicos que no consiguen satisfacer expectativas. ¿Nuevo "pozo de aire" en ciernes? Lo consultamos a nuestro experto en Wall Street, el veterano Gordon Gekko, quien nos da un pantallazo de la economía y la Bolsa. Hay rotación y cambio de liderazgo entre las accciones, pero los inversores todavía prefieren conservar exposición y no dan las hurras con antelación.

Periodista: ¿De nuevo asoma un bache de actividad en EE.UU.?

Gordon Gekko:
No se sorprenda.

P.: No es el escenario que tienen incorporadas las cotizaciones récord de Wall Street...

G.G.:
Todavía no es el escenario que prevalece en los precios. Pero hay indicios de que se lo empieza a considerar.

P.: ¿Cómo cuáles?

G.G.:
Hay un cambio de posta. El rally mudó su liderazgo. Los sectores más firmes han pasado a ser aquellos de naturaleza defensiva como las acciones ligadas al consumo no discrecional y la atención de la salud.

P.: No es lo que uno espera cuando se voltean récords tras récords.

G.G.:
Claro que no.

P.: Es una señal fuerte de desconfianza...

G.G.:
Si lo pone en contexto, yo diría que es un signo de duda. En la medida en que los índices generales -como el Dow Jones Industrial y el S&P500 - sigan empujando, no se puede hablar de deserción. Si se desconfía en serio, ¿por qué no bajarse después de semejante trepada? Los precios de salida son óptimos. No obstante, lo que vemos es un paso intermedio, una rotación hacia papeles con menos beta...

P.: Acciones que van a funcionar mejor si el rally, Dios no lo quiera, choca contra una pared.

G.G.:
En ese caso, caerán menos pero igual van a retroceder. Los inversores dudan, pero prefieren mantener exposición. Todavía no le bajaron el pulgar al movimiento alcista.

P.: ¿Qué pasa con el Dow Jones de Transporte? Siempre proveyó una brújula útil para no perderse en estos vericuetos del camino...

G.G.:
Rompió lanzas con el avance del Dow Jones Industrial. Esta semana. De forma muy marcada. El índice Industrial, en estos momentos, acumula un ascenso semanal del 1%. El índice de Transporte cayó, día tras día, y se ubica un 3,5% en rojo.

P.: Es una brecha importante.

G.G.:
Seguro. Y tenga presente que el récord del Dow de Transporte data ya de mediados de marzo. ¿Usted preguntaba por un "bache" de actividad en EE.UU.? Acá tiene una respuesta afirmativa.

P.: La sucesión de indicadores económicos que no dan la talla de las expectativas crece todos los días en EEUU. La ración de hoy fue doble. Decepcionaron el informe ADP de empleo y el ISM que mide la actividad del sector de servicios. ¿Qué hay que pensar? ¿Por qué la Bolsa, cuando toma nota, no parece desesperarse?

G.G.:
La economía tuvo un buen trimestre. Mucho mejor que el cuarto de 2012. Pero todo sugiere que el repunte se quedó sin demasiada nafta en marzo. Así, el segundo trimestre arranca con suavidad. Dos o tres semanas atrás puntualizamos el hecho. Las expectativas se habían enardecido y lo más probable era tener que reacomodarlas. Entonces no poseíamos los datos concretos. Hoy están fluyendo con nitidez.

P.: ¿Qué tan grave será el contratiempo? A fines del año pasado la recuperación se frenó casi por completo. Resucitó con fuerzas un par de meses y ahora, de nuevo, pierde energía...

G.G.:
Cuando uno mira hacia atrás, nota que la recuperación es importante. Existe. No se discute. Pero nunca fue una explosión de vigor. Esa idea de la "ve corta" se enterró en la segunda mitad de 2010 cuando hubo que inventar el QE2. Los "pozos de aire" han sido frecuentes. Inclusive, en esta misma época del año.

P.: La creación de empleo fue la variable más pujante de los últimos seis meses en la marcha económica de los EE.UU. La sorpresa del informe ADP trajo un regusto amargo. Se esperaba un aumento superior a los 190 mil puestos privados y la cifra apenas llegó a los 158 mil. Es el registro más pobre desde octubre. ¿Cree que el viernes, el reporte oficial de empleo, ratificará esta señal de debilidad?

G.G.:
La realidad es que si uno se guía por la vieja ley de Okun, algo tiene que ceder. O el aumento del empleo afloja, o la economía debe acelerarse. Si la actividad se enfría, con más razón tendría que hacerlo el empleo.

P.: Me suena a historia conocida.

G.G.:
La vivimos el año pasado, y casi en esta misma fecha. La debilidad laboral no despuntó en marzo sino en abril. La economía había sumado un promedio de 262 mil empleos de enero a marzo y bajó, en el segundo trimestre, a sólo 108 mil. No sé si lo recuerda pero fue una buena razón para el "sell in May".