13 de julio 2015 - 00:00

Diálogos en Wall Street

No hay definición todavía en la eurozona, pero los alemanes hablan abiertamente de un “Grexit” temporario.

Periodista: A juzgar por los chispazos que se ven, la reunión del eurogrupo es durísima. Grecia no la tiene nada fácil. Y Alemania no duda en mencionar la palabra prohibida: "Grexit".

Gordon Gekko:
La propuesta que llevó el primer ministro Tsipras, que era muy similar a la que le hizo la eurozona y que el referendo rechazó, ahora no pasa el filtro de sus socios. Las exigencias son mayores...

P.: ¿Cómo se entiende?

G.G.:
El acuerdo vigente se cayó. La negociación arrancó de nuevo, y con Grecia en default. Entienda que la jugada del referendo no es gratis. Atenas tuvo que cerrar sus bancos y ahora no podrá reabrirlos sin punción de los depósitos, a menos que cuente con fondos europeos.

P.: Tsipras necesita acordar con los líderes que él ofendió cuando se cortó solo con la consulta popular.

G.G.:
Así es. Y le pasaron la factura.

P.: Lo que ahora le piden es difícilmente cumplible. Le subieron varios metros la vara de las exigencias y le dan tres días para que confirme su aceptación. O, a manera de alternativa, le ofrecen una salida temporaria del euro.

G.G.:
A esta altura, eso es lo que circula. La propuesta original del ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schauble. Aunque Francia rechazó la idea de una pertenencia intermitente en el euro. ¿Es la propuesta consensuada del eurogrupo? ¿Bajo protesta de Francia? ¿O es un borrador que está en discusión y se difunde para que también haya discusiones afuera?

P.: Los alemanes apuntan que la propuesta de un "Grexit" temporario sólo entraría en vigor si los griegos la consideran preferible.

G.G.:
Alemania ahora dice - a través de Schauble- que una quita es necesaria para darle sustentabilidad a la deuda de Grecia, pero que no se puede realizar en el marco de la moneda común, porque viola el Tratado de Lisboa.

P.: Es muy discutible.

G.G.:
Es una interpretación estrechísima del artículo 125. A mi juicio, errónea. Ahora bien, no hay dudas de que el euro se creó como una moneda irrevocable. Ésa es la esencia. Nadie lo cuestiona. Que los alemanes, tan quisquillosos, lo pasen olímpicamente por alto es más que curioso. En última instancia, nos recuerdan una realidad: la solución deberá ser política. Habrá que reescribir las reglas. Es decir, esto no lo resolverá el eurogrupo -los ministros de Finanzas-, sino el liderazgo político. Y la cumbre presidencial que estaba prevista para hoy (por ayer) se canceló para darle más espacio a la negociación ministerial.

P.: No entramos todavía en la zona de definición.

G.G.:
La decisión ha sido prolongar la tarea de ablande.

P.: No le dejan mucho campo de maniobra a Grecia.

G.G.:
No. La decisión es recargar toda la presión sobre Tsipras. Le pidieron que trajera una propuesta potable, tuvo que pasar por el Parlamento una virtual copia de lo que la población rechazó (sufriendo una ruptura dentro de su coalición de Gobierno), y ahora tendría que volver a casa con un documento que -más allá de otras metas de desempeño- le demanda hipotecar activos griegos por 50 mil millones de euros como garantía de los préstamos.

P.: Nadie puede creer que el Parlamento griego lo apruebe.

G.G.:
Entonces, según el borrador en circulación, tendría disponible la opción B. El "Grexit" temporario.

P.: ¿Quieren que Tsipras elija su propio veneno?

G.G.:
Si no puede lo primero y no quiere lo segundo, podría llamar a elecciones. Pero al Gobierno que venga le van a pedir lo mismo.

P.: Llegado el caso, no habrá escapatoria. Por default, valga la ironía, la salida es la suspensión del euro, el "Grexit" temporario. Nace un engendro...

G.G.:
Chipre 2013-2015 fue un engendro de ese tipo, aunque entonces existió el tino de no expedirle una partida de nacimiento oficial. No se lo bautizó. Es como si no hubiera existido. Acá hay mucho más dinero en juego -y debería haber un manejo más cuidadoso-, pero primero tendrán que enfriarse los ánimos. Me imagino que es por eso que el presidente Obama llama tan seguido a Merkel.

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