Diálogos en Wall Street

Edición Impresa

Repasamos con Gordon Gekko, el veterano analista de los mercados internacionales, las razones de los récords en la Bolsa y la reaparición de voceros de la Fed mentando las chances de una suba de tasas.

  Periodista: ¿Volvió el optimismo? ¿Se acabaron los problemas?

Gordon Gekko: Sí y no, respectivamente.

P.: La Bolsa puede ser mejor refugio que los bonos del Tesoro.

G.G.: Seguro. Y, sobre todo, puede ser más perspicaz.

P.: Esta recuperación del vigor de la economía no aparecía en el radar de la renta fija.

G.G.: Para nada. Y no es un rebote cualquiera. No es el vuelo de una golondrina solitaria.

P.: El repunte empezó en el mercado laboral, pero no se limita a un único renglón. Las mejoras se advierten en las ventas minoristas, la actividad industrial y, hoy, se sumó un buen informe del sector de construcción de viviendas.

G.G.: Aumentaron los inicios de obra, y también los permisos de construcción. Son señales de un mayor nivel de actividad hacia delante.

P.: Zafamos de un bache; no necesariamente nos dirigimos a un escenario de avance a todo vapor.

G.G.: Para el inversor en Wall Street es la velocidad de crucero ideal. Si alguien le pudiera garantizar que se mantiene así, le pondría la firma.

P.: ¿Se justifica derribar los viejos récords en Wall Street simplemente porque la economía puede volver a expandirse al 2%/2,5% real?

G.G.: Digamos que crece al ¿3,5%/4% nominal? Veálo así, ¿cuál es la alternativa? ¿Colocarse al 1,5% anual en bonos del Tesoro a diez años? ¿A una tasa bajo cero en euros o yenes?

P.: Parece difícil que la economía pueda crecer a ese ritmo y la tasa larga mantenerse en el 1,5%.

G.G.: Sin dudas, pero eso es lo que ha sucedido, más allá de los altibajos trimestrales del PBI. Y ahí está la tasa larga. En ese plano, la Bolsa seduce mucho más que los bonos del Tesoro. Sin embargo, cuando uno mira los flujos de fondos, detecta que viajaron notablemente a contramano. Si las carteras de inversión se reacomodasen, la Bolsa podría dispararse más. Quiero decir, todavía tiene un potencial de suba intacto por aprovechar.

P.: Si bajamos de la macro a la micro, la verdad es que las empresas no han visto trepar sus ganancias al mismo ritmo que el pulso económico. De hecho, llevamos varios trimestres consecutivos de contracción de la rentabilidad.

G.G.: Tal cual. En parte porque la participación de las utilidades empresarias en el ingreso nacional aumentó mucho a costa de la tajada que les corresponde a los salarios, y eso tiende a revertir. En parte, porque el dólar se apreció y no resultó inocuo. No es sólo el impacto cambiario directo sobre el valor de las ganancias obtenidas en el extranjero. La caída del precio del petróleo (y de las materias primas), el enfriamiento de las economías emergentes, todo ello se resintió. No fue casual el mercado lateral de la Bolsa, las dos correcciones profundas, la necesidad de que la Fed revisara su postura agresiva a favor de la suba de tasas.

P.: ¿No habría récord si Janet Yellen no hubiera girado hacia la cautela en marzo?

G.G.: Con la Fed de punta seguro que no. La única suba, módica, que produjo la Fed tras dos años de prédica, ocurrió en diciembre del año pasado, fue ampliamente comunicada con antelación, y en enero y febrero el mercado tenía la soga al cuello.

P.: No es fácil entender un mundo tan binario. Wall Street en récords si la Fed hace mutis por el foro, o en el infierno si el banco central ajusta la temperatura subiéndola apenas 25 puntos base.

G.G.: En un caso la expansión continúa; en el otro, aborta. O eso se teme. Y eso se paga.

P.: Es curioso, pero con esta mejoría incipiente ya volvimos a escuchar voces del banco central sugiriendo la posibilidad de una suba de tasas.

G.G.: No en la reunión de la semana próxima.

P.: Pero sí en septiembre.

G.G.: Es como la suba de tasas que vaticinaban en junio, la semana previa al referendo por el "brexit". Antes de las elecciones, en plena campaña, y con Trump suelto en la habitación, olvídese.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario